Adanac renovará 276 viviendas cooperativas sin desplazar a sus residentes

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Adanac Housing Co-operative Society, una cooperativa de vivienda con medio siglo de presencia en el este de Vancouver, inició una renovación integral de sus 276 hogares. El proyecto, en línea con las políticas de desarrollo habitacional que llevan adelante cooperativas de todo el país, modernizará departamentos y casas en hilera mediante nuevas fachadas, aislamiento, ventanas y puertas de alto rendimiento, bombas de calor y sistemas de energía solar. Las obras comenzaron en febrero de 2026 y está previsto que concluyan en diciembre de 2028.

La decisión permitirá prolongar la vida útil de los edificios sin desarmar una comunidad integrada por 160 hogares, entre familias de ingresos bajos y medios, parejas y personas mayores. En lugar de recurrir a una demolición y reconstrucción completa, Adanac optó por modernizar el patrimonio existente y preservar los vínculos vecinales construidos durante décadas, al mismo tiempo que mantiene viviendas accesibles en una ciudad sometida a fuertes presiones inmobiliarias.

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Medio siglo de vivienda cooperativa en Vancouver

El gobierno federal anunció más de 41 millones de dólares en financiamiento vinculado con la renovación y las mejoras de resiliencia climática de las 276 viviendas. Dentro de ese esquema, 12 millones proceden del Affordable Housing Fund y otros 21 millones de dolarés del Canada Greener Affordable Housing Program, mientras que Adanac aporta dos millones de dólares de capital propio. El costo estimado de las obras de mejora asciende a 33 millones de dólares.

La combinación de programas públicos y recursos de la propia cooperativa permite afrontar una intervención difícil de financiar únicamente con los ingresos de los residentes. El apoyo reduce el peso económico de una renovación profunda, mientras que el aporte de Adanac compromete recursos acumulados por la organización para prolongar la vida útil de sus viviendas.

La renovación coincide con un momento significativo para Adanac. La cooperativa forma parte del barrio Hastings-Sunrise desde 1976 y, a lo largo de cinco décadas, consolidó una de las comunidades de vivienda cooperativa de mayor tamaño de Vancouver. Sus departamentos y casas en hilera conforman un espacio residencial pensado para hogares diversos, acompañado por instalaciones comunitarias y una gestión que depende de la participación de los propios miembros.

Adanac también estuvo vinculada al desarrollo del movimiento cooperativo de vivienda de Columbia Británica. En 1982, uno de sus representantes, Jack Allen, integró el primer consejo de administración de la Co-operative Housing Federation of British Columbia, creada para articular a organizaciones que hasta entonces funcionaban de manera más aislada y fortalecer su capacidad de representación, gestión y defensa del modelo.

Ese recorrido ayuda a dimensionar la decisión actual. Las obras no intervienen sobre un conjunto residencial recién creado, sino sobre viviendas que forman parte de una comunidad organizada desde hace medio siglo. Renovarlas permite preservar ese patrimonio colectivo y adaptarlo a nuevas exigencias energéticas y climáticas sin reemplazar la estructura social que se desarrolló alrededor de él.

Confort, energía y resiliencia, para preservar la comunidad

La intervención apunta a mejorar al menos un 70% el desempeño energético de los edificios y reducir aproximadamente un 80% sus emisiones de gases de efecto invernadero respecto de la situación previa. Para lograrlo, las obras combinan aislamiento exterior, nuevas fachadas, ventanas y puertas de alto rendimiento con bombas de calor adaptadas a climas fríos y sistemas de energía solar fotovoltaica y térmica.

La renovación también mejorará balcones, iluminación y otros sistemas de los complejos e incorporará infraestructura para la carga de vehículos eléctricos. El enfoque busca intervenir en los edificios de manera integral: consumir menos energía, sustituir tecnologías menos eficientes y mejorar su respuesta frente a temperaturas extremas. Para hogares con presupuestos ajustados, esa eficiencia puede traducirse además en mayor protección frente al aumento de las facturas energéticas.

Para Adanac, uno de los principales resultados del financiamiento es poder realizar la renovación sin recurrir a una reconstrucción completa. Su presidenta, Laura Spiegel, destacó que esta alternativa permite preservar una comunidad de 160 hogares y evitar la incertidumbre que habría supuesto un proceso de redesarrollo. La continuidad importa especialmente para quienes llevan años compartiendo el mismo entorno y construyendo relaciones de apoyo y cuidado.

La estructura cooperativa permite incorporar esa dimensión a las decisiones sobre los edificios. Quienes viven en Adanac no son simplemente inquilinos de un propietario externo: forman parte de la organización que administra las viviendas y define su futuro. Mejorar fachadas, aislamiento y sistemas de calefacción significa, por lo tanto, renovar también el patrimonio colectivo que sostiene a la comunidad.

Viviendas que permanecen accesibles y preparadas

El Canada Greener Affordable Housing Program fue desarrollado con participación de la Federación de Vivienda Cooperativa de Canadá y organizaciones del sector. Esa colaboración permitió adaptar los criterios a edificios cooperativos y formas de propiedad que no funcionan como los proyectos inmobiliarios convencionales.

La experiencia de Adanac puede servir a otras cooperativas con complejos construidos hace décadas. Muchas necesitan renovar sistemas y reducir emisiones, pero carecen de capital suficiente para una intervención profunda. Contar con programas que comprendan su forma de gobierno y su objetivo de mantener precios accesibles ayuda a convertir necesidades acumuladas en proyectos financiables.

Cuando concluyan las obras, Adanac habrá renovado 276 viviendas sin reemplazar la comunidad que las habita. Los edificios consumirán menos energía, estarán mejor preparados frente a temperaturas extremas y podrán continuar ofreciendo vivienda cooperativa accesible después de cinco décadas de funcionamiento.

La experiencia muestra que preservar también puede ser una respuesta a la crisis habitacional. En lugar de demoler para empezar nuevamente, la inversión pública y cooperativa permite extender la vida de viviendas existentes, reducir su impacto ambiental y mantener a las personas en el entorno que construyeron. Para Adanac, modernizar sus edificios significa preparar para las próximas décadas una comunidad que comenzó a echar raíces en Vancouver en 1976.

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