Barcelona redobla su ofensiva contra el turismo de masas y pone la mira de forma directa en los buques de escala. Los grupos polĂticos del Ayuntamiento de la ciudad catalana acordaron una propuesta para disparar la tasa turĂstica que abonan los pasajeros de cruceros que pasan menos de 12 horas en el destino, un proyecto que ahora quedĂł bajo análisis del Parlamento de Cataluña para su aprobaciĂłn definitiva.
EL IMPACTO EN LOS NÚMEROS: DE LA MONEDA LOCAL AL DÓLAR
Si la iniciativa prospera, el costo para los cruceristas sufrirá un salto drástico:
* Tasa actual: Los pasajeros de corta estancia abonan hoy un total de USD 12 por dĂa (€11), compuesto por un recargo municipal de USD 5,40 (€5) y un gravamen regional de USD 6,50 (€6).
* Nueva propuesta: El objetivo es llevar el impuesto diario hasta los USD 32 (€30), lo que representa casi triplicar los costos actuales para las navieras o los propios usuarios.
La medida está diseñada especĂficamente para desincentivar las escalas relámpago, ya que los sectores crĂticos de la ciudad sostienen que este perfil de visitante consume recursos e infraestructura pero aporta muy poco beneficio a la economĂa local. De hecho, los cruceristas representan el 7,5% de las visitas diarias en temporada alta y su estadĂa promedio es de apenas 5,7 horas.
¿FRENO AL TURISMO O ESTRATEGIA DE RECAUDACIÓN?
La medida abriĂł una fuerte grieta polĂtica respecto a su verdadera finalidad. Desde los sectores de izquierda impulsores de la reforma, como Barcelona en ComĂş, afirman que el aumento no busca fines fiscales, sino funcionar de manera disuasoria. «Debe enviar un mensaje claro sobre el tipo de turismo que queremos», señalaron.
Por su parte, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) encendió las alarmas de inmediato. Desde la entidad advirtieron que un incremento repentino de esta magnitud restará competitividad a la ciudad frente a otros puertos del Mediterráneo.
LOS DATOS QUE DEFIENDEN LAS CORPORACIONES DEL SECTOR
De acuerdo con las estadĂsticas de la industria, Barcelona es uno de los principales puertos del mundo, movilizando cerca de 4 millones de pasajeros anuales. Las principales preocupaciones corporativas del WTTC se centran en:
* Gasto por pasajero: Un crucerista de puerto base gasta una media de USD 273 (€255) en tierra, una de las métricas más altas a nivel global.
* Ajuste del gasto: Advierten que los turistas no dejarán de ir, sino que recortarán sus presupuestos de compras y gastronomĂa locales para absorber el impuesto.
* Aporte fiscal: El sector recuerda que solo el negocio de los cruceros inyectĂł unos USD 12,7 millones (€11,9 millones) en impuestos directos a las arcas de Barcelona en los Ăşltimos perĂodos fiscales.







