El Gobierno argentino propone cambios que flexibilizan las restricciones en áreas protegidas, generando preocupaciones sobre el impacto ambiental y la posible contaminación de recursos hídricos.
El Gobierno de Argentina está promoviendo una serie de cambios en la Ley de Glaciares que buscan flexibilizar las restricciones, con la intención de beneficiar a las industrias extractivas.
El decreto permitirá la instalación de industrias mineras y de hidrocarburos, el uso de sustancias químicas y la construcción de infraestructura no relacionada con la investigación científica en zonas que hasta ahora estaban bajo protección. De acuerdo con la información oficial, solo mantendrán su estatus de resguardo aquellas áreas compuestas exclusivamente por roca o escombros activos, que tengan una superficie mínima de una hectárea y al menos 2 años de antigüedad.







