El veto del primer ministro húngaro a la adhesión de Ucrania y Moldavia pone a prueba la unidad europea en medio de la escalada rusa y el distanciamiento de EE. UU.
Los líderes europeos finalizaron en Copenhague dos días de cumbres marcadas por las obstrucciones del primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Sus vetos han complicado el apoyo colectivo a Ucrania y cuestionado la unidad en un momento crítico, mientras Rusia intensifica sus bombardeos y Estados Unidos se distancia.
A pesar de las súplicas de otros jefes de Estado, Orbán se negó rotundamente a levantar su veto a la candidatura de adhesión de Ucrania a la Unión Europea, lo que también ha bloqueado el avance de Moldavia en las negociaciones. La ampliación de la UE depende completamente de la unanimidad.
Por Matías Fidel.







