Un aumento de apenas 0,6 °C en la temperatura puede deteriorar la calidad del néctar en flores clave para la mariposa monarca, poniendo en riesgo su capacidad de migrar y sobrevivir durante el invierno. Así lo revela una investigación de la Universidad de Ottawa, publicada en Global Change Biology Communications, que alerta sobre los impactos indirectos del calentamiento global en esta especie migratoria.
El estudio en Ottawa
La investigación, liderada por la profesora asociada Heather Kharouba, se desarrolló en el Jardín de Vida Silvestre Fletcher durante el verano de 2023, con la colaboración de Environment and Climate Change Canada y la Universidad de Western.
El equipo analizó cómo un aumento moderado de la temperatura afecta la oferta floral y el contenido nutricional del néctar en especies visitadas por las monarcas.
Los resultados fueron claros:
- Un incremento de 0,57 °C redujo en 12,9 % el número de flores por tallo.
- La concentración de sacarosa en el néctar cayó en torno a 24 %.
- Las mariposas alimentadas con néctar de menor calidad presentaron 25,9 % menos masa grasa que las del grupo control.
Consecuencias fisiológicas y ecológicas
La reducción en la masa grasa es crítica, ya que estas reservas energéticas permiten a las monarcas realizar su migración anual de 3.000 km desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques de México, además de sobrevivir durante los meses fríos.
El estudio subraya que ni la masa magra ni la masa de agua mostraron diferencias relevantes, lo que confirma que el efecto del calentamiento se concentra en la capacidad de las mariposas para almacenar energía en forma de grasa. En otras palabras, la calidad del néctar pesa más que la cantidad a la hora de sostener la migración.

Riesgos poblacionales
Las implicaciones trascienden la fisiología individual. Una reducción en la calidad nutricional de los recursos florales al final de la temporada podría traducirse en:
- Menores tasas de migración.
- Disminución de la supervivencia invernal.
- Intensificación del descenso poblacional de la mariposa monarca, ya clasificada como especie en peligro de extinción en Canadá y Estados Unidos.
Recomendaciones de los investigadores
El equipo de la Universidad de Ottawa advierte que la restauración de hábitats debe enfocarse no solo en la abundancia, sino también en la calidad de los recursos florales. Proponen:
- Incorporar especies resistentes a temperaturas más altas.
- Evaluar la respuesta térmica de diferentes plantas de néctar.
- Diseñar estrategias de manejo adaptadas para proteger a los polinizadores migratorios.
- Ampliar futuras investigaciones a escenarios climáticos más intensos y con mayor diversidad de especies.
El estudio demuestra que incluso un aumento moderado de la temperatura puede tener efectos devastadores en la nutrición y migración de la mariposa monarca.
Garantizar su supervivencia requiere identificar plantas capaces de mantener la calidad del néctar bajo condiciones más cálidas y diseñar políticas de restauración de hábitats que prioricen la resiliencia frente al cambio climático.







