El empleo en energías renovables alcanzó en 2024 un nuevo máximo histórico de 16,6 millones de puestos de trabajo en todo el mundo. Sin embargo, el crecimiento fue de apenas 2,3 % respecto a 2023, marcando la primera gran desaceleración tras años de expansión explosiva.
La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señalaron que las tensiones geopolíticas, la automatización y los cambios en las cadenas de suministro están impactando en la fuerza laboral, pese a que las instalaciones de energías limpias siguen batiendo récords.
En contraste, 2023 había registrado el mayor crecimiento histórico: de 13,7 millones en 2022 a 16,2 millones, un aumento interanual del 18 %.
China, líder absoluto del empleo verde
China consolida su dominio como principal motor laboral de las energías limpias:
- 7,3 millones de empleos en 2024, el 44 % del total mundial.
- Su liderazgo se explica por cadenas de suministro integradas y de gran escala, que permiten fabricar equipos a precios inigualables.
- La Unión Europea mantuvo su cifra de 1,8 millones de empleos.
- Brasil alcanzó 1,4 millones.
- India y Estados Unidos apenas crecieron, con 1,3 millones y 1,1 millones, respectivamente.
Distribución por tecnologías
El informe de IRENA y OIT detalla el empleo según cada fuente energética:
- Solar fotovoltaica: 7,3 millones de empleos (líder absoluto).
- Biocombustibles líquidos: 2,6 millones, con el 46,5 % generado en Asia.
- Hidroelectricidad: 2,3 millones.
- Eólica: 1,9 millones.

Voces institucionales
- Francesco La Camera, director general de IRENA: “El despliegue de las energías renovables está en auge, pero el aspecto humano es tan importante como el tecnológico. Los gobiernos deben situar a las personas en el centro de sus objetivos energéticos y climáticos”.
- Gilbert F. Houngbo, director general de la OIT: “Una transición justa hacia un futuro basado en energías renovables debe estar fundamentada en la inclusión, la dignidad y la igualdad de oportunidades”.
La importancia estratégica de China
El papel de China en energías renovables es multifacético y estratégico:
- Seguridad energética: reduce la dependencia de combustibles fósiles importados.
- Liderazgo tecnológico: domina la fabricación de paneles solares y turbinas eólicas.
- Motor económico: impulsa el PIB, crea millones de empleos y genera resiliencia.
- Descarbonización y salud: mejora la calidad del aire y reduce enfermedades vinculadas a la contaminación.
- Transformación eléctrica: moderniza la red con líneas UHV y almacenamiento, integrando mejor la energía renovable intermitente.
Impacto global y desafíos
China marca la pauta de la transición energética mundial, duplicando la capacidad de construcción eólica y solar del resto del mundo combinado. Sin embargo, enfrenta retos:
- Gestión de la red eléctrica.
- Reciclaje de tecnologías limpias.
- Sostenibilidad ambiental.
- Equidad social en la transición.
El país busca alcanzar la neutralidad de carbono para 2060, respaldado por políticas y legislación que apuntan a un sistema energético más limpio y flexible.
El récord de empleo en energías renovables en 2024 refleja la fuerza del sector, pero también sus límites frente a tensiones globales y transformaciones tecnológicas. China se consolida como líder indiscutible, mientras el resto del mundo avanza con mayor lentitud. El desafío será garantizar que la transición energética sea justa, inclusiva y sostenible, situando a las personas en el centro de la transformación.







