El Gobierno de Argentina ha oficializado el inicio del proceso de privatización del Belgrano Cargas, una de las principales redes ferroviarias del país. El ministro de Economía, Luis Caputo, firmó la resolución que habilita el llamado a licitación, la cual será publicada en el Boletín Oficial.
Según los detalles de este proceso, se otorgarán concesiones por un período de 50 años y se espera una inversión aproximada de US$1000 millones. Además, se incluye la posibilidad de acceder a beneficios bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y se implementa una cláusula que restringe la participación de empresas controladas por gobiernos extranjeros.
Detalles de la licitación y plazos
La primera fase del proceso abarcará las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que en conjunto suman 7594 kilómetros de vías operativas distribuidas en 16 provincias. Las empresas interesadas tendrán hasta el 28 de octubre para realizar consultas y hasta el 11 de noviembre para presentar sus ofertas. La apertura de ofertas se llevará a cabo un minuto después del plazo establecido.
Un nuevo modelo de concesión
El sistema de concesión no se basará en un formato tradicional de puja por el mayor pago al Estado, sino que los oferentes competirán en función del peaje máximo que deseen cobrar y las inversiones que se comprometan a realizar. Esto significa que quienes ofrezcan cobrar menos y realizar mayores inversiones tendrán prioridad en la evaluación.
Requisitos de participación y exclusiones
Un aspecto significativo de la licitación es que no podrán participar empresas estatales ni aquellas controladas por gobiernos extranjeros, lo que excluye a compañías estatales chinas que han estado involucradas en el sistema ferroviario argentino en los últimos años.
Interés empresarial y futuro del Belgrano Cargas
Hasta el momento, al menos dos grupos han expresado su interés en participar en la licitación. Uno de ellos es Grupo México, un importante operador ferroviario en el continente, y el otro es el Consorcio Pro Ferrocarril Belgrano, que incluye a varias de las principales compañías del sector agroexportador argentino.
Este proceso de privatización se considera crucial no solo para la modernización del sistema ferroviario, sino también para la conexión de las principales áreas productivas del país con puertos y fronteras internacionales.
Fuente: La Nación







