Los vetos incluyen objeciones totales y parciales que abarcan iniciativas vinculadas a la salud mental, los hogares de niños y adolescentes, la coordinación metropolitana y el uso de inmuebles públicos, entre otras.
La medida generó malestar en la oposición, que acusó al mandatario porteño de gobernar “en minoría sin respetar los consensos construidos”.
Ante la consulta de nuestro medio, desde el Gobierno de la Ciudad justificaron las decisiones y argumentaron la falta de presupuesto, superposición de organismos y creación de estructuras sin financiamiento, mientras que desde Fuerza por Buenos Aires (ex Unión por la Patria) cuestionaron el “desconocimiento” de los acuerdos legislativos y denunciaron una ruptura del diálogo político en el Parlamento. “Sí, habrá problemas en la Legislatura; no podés discutir más nada con ellos porque no tienen palabra“, sostuvo a este medio Claudia Neira, presidenta del bloque peronista.
Uno de los vetos publicados en el Boletín Oficial, es un rechazo parcial al Proyecto 6.859, presentado por UCR Evolución, que buscaba consolidar una mirada metropolitana para coordinar políticas públicas entre la Ciudad y los municipios del conurbano. De manera puntual, el Ejecutivo objetó el artículo 8°, que creaba un Consejo Consultivo Metropolitano —de carácter honorario— para emitir recomendaciones sobre la política metropolitana. Para el GCBA, esa figura se superpone con organismos ya existentes dentro de la estructura del Ejecutivo y cuya adecuación puede lograrse por vía administrativa.
El gobierno porteño, además, tiene planificado el veto total al proyecto 6.900, también del peronismo, que establecía estándares de calidad de cuidado para los 54 hogares de niños que funcionan en la Ciudad —ocho gestionados por el GCBA y 46 conveniados—. En su argumentación, el Gobierno afirmó que no existe presupuesto asignado para implementar los estándares previstos.
Otro veto parcial esal proyecto 6.880, también impulsado por el kirchnerismo,que proponía un estudio epidemiológico extraordinario de salud mental en la Ciudad, con foco en los efectos post pandemia. El Gobierno porteño aplicó un veto parcial a los artículos 4, 5 y 7, que creaban y regulaban una Comisión Especial integrada por asociaciones profesionales, organizaciones de usuarios, colectivos de salud mental y espacios académicos. Según el Ejecutivo, la conformación de esa comisión generaba nuevas obligaciones sin partida presupuestaria y duplicaba funciones ya existentes.
La administración de Jorge Macri también vetó de manera parcial el proyecto 6.912, de Higiene y Seguridad en el Trabajo, impulsado en este caso por el oficialista Vamos por Más. El Ejecutivo argumentó que la ley replicaba un viejo proyecto ya vetado en 2007 y que la expansión de asesorías no resulta viable.
Por último, se veta de manera total el proyecto 6.939, también del peronismo,sobre la renovación del permiso de usodel inmueble del Mercado de Flores, que es utilizado por la cooperativa “Libertadores de América”, cuyo permiso venció y —según el GCBA— continúa ocupando el espacio sin autorización vigente.
“Varios proyectos crean comisiones, consejos u órganos paralelos que interfieren con funciones que la Constitución y las leyes ya asignan a ministerios y áreas técnicas. Resultado: más ruido, menos responsabilidad clara”, informaron desde la sede de Gobierno de la calle Uspallata. Y completaron: “Se proponen estándares, estructuras u obligaciones sin sustento metodológico sólido, sin financiamiento definido o desconociendo realidades operativas existentes, lo que pone en riesgo la eficacia de las políticas públicas”.








