En una sesión maratónica, el Senado otorgó media sanción al nuevo marco regulatorio de biocombustibles, reemplazando la Ley 27.640 vigente. La votación culminó con 41 votos a favor, 25 en contra y sin abstenciones, dando inicio a un proceso que ahora deberá ser debatido por la Cámara de Diputados.
Desde la Fundación Barbechando, que monitorea la actividad legislativa vinculada al agro, se resalta que esta aprobación es vista como un paso fundamental para incentivar inversiones en el sector. A partir de ahora, los diputados deberán discutir el proyecto en comisiones antes de llevarlo al recinto.
¿Qué Cambios Introduce la Nueva Ley?
La nueva legislación propone un aumento en los porcentajes de biocombustibles obligatorios en los combustibles fósiles. Se establece un corte mínimo de 10% de biodiésel en el gasoil y 15% de bioetanol en las naftas dentro del primer año de su sanción.
Además, se modifican las reglas relacionadas con la fijación de precios, eliminando la discrecionalidad de la Secretaría de Energía. En el nuevo esquema, los precios se determinarán mediante la paridad de importación, lo que promete mayor estabilidad y previsibilidad para el sector.
Impacto en el Mercado y la Competitividad
La ley también elimina restricciones que impedían a las grandes aceiteras comercializar biodiésel en el mercado interno, permitiendo que puedan participar en la competencia con un límite del 20% del volumen anual comercializado. Esto ha generado tensiones entre las pequeñas empresas del sector, que temen perder competitividad ante las más grandes.
Por otro lado, la nueva normativa introduce un sistema de comercialización por regiones, que contempla un 20% de diferencial por distancia para compensar los costos de transporte, y establece un mercado electrónico para el cumplimiento del corte obligatorio, promoviendo la transparencia.
Reacciones del Sector Agroindustrial
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) expresaron su satisfacción por la aprobación en el Senado. Según sus estimaciones, la implementación completa de la nueva ley podría generar inversiones superiores a USD 1.000 millones, lo que beneficiaría no solo a las cadenas productivas de soja, maíz y caña de azúcar, sino también a la creación de empleo y a la reducción de importaciones de combustibles fósiles.
Los representantes del sector destacan la importancia de esta reforma como un paso hacia un desarrollo sustentable y una transición energética en el país. Sin embargo, el futuro de esta ley depende del debate que se llevará a cabo en la Cámara de Diputados, donde se espera que la discusión sea igualmente extensa y compleja.
Fuente: Info Campo







