Cargar combustible es una rutina común para los conductores, pero existen varios aspectos que deben considerarse antes de hacerlo. Mónica Marí, encargada de la estación de servicio Elefante Azul y Autonetoil, ha compartido sus observaciones sobre los errores frecuentes que cometen los clientes y ha desmentido algunos mitos populares sobre la nafta.
Marí explicó que su función principal es guiar a los usuarios, quienes a menudo presentan dudas sobre el uso de sistemas de autopago y la selección de servicios en el túnel de lavado. «Mucha gente no sabe cómo funcionan algunos sistemas de pago o de lavado. Hay clientes que necesitan ayuda para utilizar los terminales de autopago o para elegir correctamente los programas de lavado. Al final dedicamos mucho tiempo a orientar a los usuarios», comentó.
Además, la responsable de la estación de servicio destacó la evolución del negocio en los últimos años. «Antes eran básicamente un lugar para cargar combustible. Ahora ofrecen muchos más servicios. En nuestro caso tenemos tienda inteligente, recogida y entrega de paquetes, túnel de lavado, pistas de lavado manual, lavandería, aspiradores e incluso zonas de servicio para camionetas y rurales. El cliente busca cada vez más comodidad», afirmó.
En cuanto a los errores más comunes, Marí señaló que las confusiones suelen ocurrir tanto al momento de pagar como al seleccionar el surtidor o el tipo de combustible. «Muchos se equivocan al realizar el pago o seleccionan un combustible distinto del que necesitan. También ocurre que algunos clientes utilizan una máquina diferente a la correspondiente a su surtidor y piensan que el sistema no funciona», explicó.
Uno de los mitos que Marí desmintió es que los combustibles premium siempre ofrecen un mejor rendimiento. «Mucha gente cree que porque un combustible sea más caro es automáticamente mejor, pero no siempre es así. El combustible ya viene aditivado y nosotros además agregamos aditivos específicos en cada descarga. Que una gasolina sea más barata no significa que sea peor», aclaró.
Asimismo, Marí enfatizó que las estaciones de servicio de bajo costo no comercializan combustibles de menor calidad, desafiando así una idea extendida en el sector. «La idea de que una estación low cost vende un combustible inferior no se corresponde con la realidad que nosotros vemos en el sector. El combustible recibe sus tratamientos y aditivos igual que en muchas otras estaciones», aseguró.
Por último, advirtió que muchos conductores terminan pagando de más por un combustible que su vehículo no necesita. «Hay usuarios que buscan gasolina 98 convencidos de que el auto funcionará mucho mejor, cuando en muchos vehículos la gasolina 95 cumple perfectamente su función. Siempre recomendamos seguir las especificaciones del fabricante», concluyó.
Fuente: La Nación







