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Sostener el empate con diez hombres ante Flamengo y sellar la clasificación en los penales expone la vigencia del ADN «Pincharrata». El equipo del «Cacique» jugará la final en Montevideo ante Palmeiras, reeditando el cruce de 1968 que le dio su primera Libertadores y jugando por el desempate histórico de los 25 títulos entre Argentina y Brasil. Leer más
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