Golpe al tráfico de fauna en Santiago del Estero: un operativo que expone el daño ambiental del comercio ilegal

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En Monte Quemado, una investigación judicial permitió desarticular un centro de acopio ilegal dedicado al tráfico de fauna silvestre. La intervención se realizó en una propiedad privada ubicada dentro del área urbana.

Durante el procedimiento, personal de la Dirección General de Bosques y Fauna actuó con apoyo de la Policía local. Así, quedó al descubierto una práctica sostenida de depredación del monte nativo. El operativo fue considerado clave para frenar el comercio ilegal de biodiversidad en la región.

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Infraestructura para el cautiverio y la venta clandestina

Al ingresar al inmueble, los inspectores detectaron jaulas, espacios de encierro y sectores destinados al almacenamiento de animales. Todo indicaba un circuito organizado de captura y comercialización.

El rescate principal incluyó varios ejemplares de loros habladores, una de las especies más demandadas en el mercado negro. Las aves estaban hacinadas y expuestas a un alto nivel de estrés.

Además, se hallaron restos de fauna protegida conservados como trofeos, lo que agravó la situación judicial del caso.

Tráfico de fauna en Monte Quemado. Foto: Diario Panorama.
Tráfico de fauna en Monte Quemado. Foto: Diario Panorama.

Trofeos ilegales y especies protegidas

En otro sector del lugar aparecieron cueros de iguanas y felinos silvestres. Junto a ellos, se encontraron piezas de taxidermia terminadas, listas para su venta como objetos decorativos.

Este hallazgo evidenció que el tráfico no se limitaba a aves vivas. También incluía partes de animales, obtenidas mediante la caza ilegal. De este modo, el operativo dejó al descubierto una cadena completa de explotación de fauna silvestre.

Rehabilitación y destino de los animales rescatados

Las aves recuperadas no fueron liberadas de inmediato. Por razones sanitarias, fueron trasladadas a un centro de rehabilitación especializado.

Allí permanecerán en cuarentena para evaluar su estado de salud y comportamiento. Muchas deben reaprender a alimentarse y a sobrevivir fuera del cautiverio.

En cuanto a los restos orgánicos incautados, la Justicia ordenó su destrucción para impedir que regresen al circuito ilegal.

El impacto ambiental del tráfico de fauna

El comercio ilegal de aves exóticas y animales silvestres genera un daño profundo en los ecosistemas. La extracción de individuos reduce poblaciones naturales y debilita la diversidad genética.

Además, especies como los loros cumplen un rol clave en la dispersión de semillas. Su desaparición altera procesos ecológicos esenciales del monte nativo.

A esto se suma el riesgo sanitario, ya que el tráfico favorece la propagación de enfermedades entre animales y hacia las personas.

Tráfico de fauna en Monte Quemado. Foto: Diario Panorama.
Tráfico de fauna en Monte Quemado. Foto: Diario Panorama.

Un delito que compromete el equilibrio ecológico

Desde los organismos de control advirtieron que estas prácticas están penadas por la legislación vigente. Sin embargo, su impacto va más allá de lo legal.

Cada animal extraído del ambiente representa una ruptura en el equilibrio natural. Cuando el tráfico se vuelve sistemático, el daño es acumulativo y difícil de revertir. Por eso, el caso de Monte Quemado refuerza la necesidad de controles sostenidos y sanciones ejemplares.

Justicia y conservación como caminos inseparables

La causa quedó en manos de la Justicia administrativa y judicial. Se espera que las sanciones marquen un precedente frente a este tipo de delitos.

Mientras tanto, el operativo deja una señal clara: proteger la fauna silvestre es proteger los ecosistemas y el futuro ambiental de la región.

En un contexto de pérdida acelerada de biodiversidad, cada acción cuenta para frenar un negocio que empobrece la naturaleza.

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