El exconvencional constituyente y exconcejal Guillermo Hensel expresó su respaldo a la construcción del Centro Deportivo Comunitario proyectado en el predio donde se encuentra el Polideportivo Andrés Martin, pero formuló fuertes objeciones al plazo de 99 años previsto para el comodato del inmueble municipal. Propone reducirlo a 10 años, con posibilidad de renovación, para preservar el patrimonio público y la capacidad de decisión de las futuras gestiones.
El exconvencional constituyente y exconcejal de Villa La Angostura Guillermo Hensel fijó posición respecto del proyecto para la construcción del Centro Deportivo Comunitario y, si bien manifestó su apoyo a la concreción de la obra, cuestionó con amplios fundamentos jurídicos e institucionales que el predio municipal sea comprometido mediante un comodato por un período de 99 años.
En una extensa nota, Hensel centra sus reparos no en la iniciativa deportiva ni en la inversión prevista, sino específicamente en la duración del comodato sobre el inmueble ubicado en el sector donde actualmente funciona el Polideportivo Andrés Martin.
En ese sentido, propone modificar la ordenanza para mantener la figura del comodato, pero estableciendo un plazo de 10 años renovable, alternativa que, según sostiene, permitiría avanzar con la construcción sin comprometer durante prácticamente un siglo un bien perteneciente al patrimonio municipal.
Para Hensel, esta solución “armoniza la ejecución de la obra con la protección del patrimonio municipal, respeta la normativa vigente y evita condicionar innecesariamente la autonomía y capacidad de decisión de las futuras gestiones municipales”.
“Excede el mandato y hasta la vida de quienes hoy deciden”
Uno de los principales cuestionamientos planteados por el exconcejal apunta directamente a la extensión temporal de la cesión. Hensel advierte que un plazo de 99 años no solamente excede ampliamente el mandato de los actuales concejales y autoridades municipales, sino incluso la expectativa de vida de quienes actualmente deben tomar la decisión.
Además, sostiene que ese período supera el plazo contemplado por la normativa vigente.
Según explica, las limitaciones temporales establecidas actualmente para la utilización de bienes municipales no deberían interpretarse como un obstáculo para concretar inversiones.
“La limitación temporal actualmente vigente no constituye un obstáculo irrazonable, sino una decisión legislativa destinada a preservar el patrimonio municipal y asegurar que cada administración pueda revisar periódicamente las condiciones de utilización de los bienes públicos”, argumentó.
Advierte sobre la inmovilización de un bien municipal durante un siglo
Hensel considera que otorgar un comodato por 99 años equivaldría, en los hechos, a inmovilizar un inmueble perteneciente al municipio durante prácticamente un siglo.
A su entender, semejante período impediría que varias generaciones de gobiernos municipales y vecinos puedan revisar las condiciones bajo las cuales se utiliza ese patrimonio.
Entre los aspectos que podrían modificarse con el transcurso de las décadas menciona las necesidades de la comunidad, las condiciones de uso del espacio, el crecimiento urbano de Villa La Angostura, el valor estratégico que pueda adquirir el inmueble y las obligaciones asumidas por cada una de las partes.
El exconstituyente también pone en consideración las dimensiones del proyecto. Según señala, se plantea una inversión pública para construir aproximadamente 1.800 metros cuadrados de infraestructura sobre un predio de unos 3.220 metros cuadrados.
Frente a estas características, sostiene que “resulta difícil justificar” que la concreción de la obra requiera comprometer el uso exclusivo de un inmueble municipal durante 99 años.
“Gobernar dentro de la ley suele demandar más tiempo”
Otro de los ejes centrales del planteo de Hensel está relacionado con el respeto a la normativa municipal y a la Carta Orgánica.
El exconvencional reconoce que avanzar respetando todos los procedimientos institucionales puede implicar mayores tiempos y negociaciones, pero considera que ese esfuerzo resulta indispensable para garantizar seguridad jurídica.
“Gobernar dentro de la ley suele demandar más tiempo, más diálogo y mayor esfuerzo, pero constituye la única forma de preservar las instituciones y la seguridad jurídica de todos los vecinos”, sostuvo.
En este punto, Hensel plantea que si el Ejecutivo Municipal considera que una norma resulta inconveniente, quedó obsoleta o ya no responde a las necesidades actuales de Villa La Angostura, existen mecanismos institucionales para modificarla.
El camino, señaló, consiste en impulsar los correspondientes proyectos de ordenanza y, si la modificación pretendida alcanza disposiciones contenidas en la Carta Orgánica Municipal, recurrir a los procedimientos previstos para su reforma.
“Lo que no resulta aceptable es gobernar como si esas normas pudieran dejar de aplicarse cada vez que son percibidas como un obstáculo para concretar una determinada política pública”, cuestionó.
Preservar la capacidad de decisión de futuras gestiones
Para Hensel, el debate trasciende incluso la obra deportiva actualmente proyectada y alcanza una cuestión vinculada con la administración del patrimonio público a largo plazo.
Señala que las prioridades deportivas, urbanísticas y sociales de una comunidad pueden cambiar significativamente con el paso de los años y, precisamente por esa razón, considera que los inmuebles municipales deben administrarse bajo criterios que permitan flexibilidad y controles periódicos.
Desde esa perspectiva, cuestiona aquellos compromisos que exceden ampliamente el horizonte habitual de planificación institucional y terminan condicionando decisiones de administraciones que asumirán varias décadas después.
“Las instituciones no pueden depender de la urgencia del día ni de la buena voluntad de quienes ejercen transitoriamente el poder”, afirmó.
También señaló que la fortaleza de una democracia local se demuestra en la capacidad de sus autoridades para respetar las reglas vigentes, incluso cuando hacerlo implique mayores exigencias administrativas, políticas o tiempos de negociación.
Apoyo a la obra, pero no al plazo de 99 años
Hensel dejó en claro que su posición no implica un rechazo al Centro Deportivo Comunitario. Por el contrario, manifestó su respaldo a una obra destinada a ampliar la infraestructura deportiva y comunitaria de Villa La Angostura.
Su cuestionamiento se concentra específicamente en las condiciones bajo las cuales se pretende comprometer el inmueble municipal y, particularmente, en el plazo de 99 años.
Por ese motivo, insiste en modificar la ordenanza y establecer un comodato por 10 años renovable, permitiendo que periódicamente las autoridades municipales puedan evaluar las condiciones del acuerdo y determinar su continuidad.
“Villa La Angostura merece obras, desarrollo e inversión, pero merece por encima de todo que estos objetivos se alcancen respetando la Carta Orgánica, las ordenanzas y los principios republicanos que nos rigen”, expresó.
Finalmente, Hensel sintetizó su postura al advertir que “la urgencia y la falacia no pueden reemplazar a la legalidad y dañar el patrimonio”, y remarcó la necesidad de encontrar una alternativa que permita concretar el Centro Deportivo Comunitario sin comprometer durante casi un siglo la capacidad de decisión sobre un inmueble que pertenece a toda la comunidad.
“Porque las urgencias pasan; las instituciones, en cambio, deben permanecer”, concluyó.
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