En el marco de la Asamblea General celebrada en Brasil, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) presentó sus últimas proyecciones financieras para la industria de la aviación mundial, dibujando un panorama complejo y de fuerte desaceleración en los márgenes de ganancia para este año.
A pesar de una demanda de viajes que no detiene su marcha, el contexto internacional está golpeando con dureza las cuentas de las compañías. Según el reporte, las interrupciones operativas derivadas del conflicto en Oriente Medio y un incremento vertiginoso en los costos logísticos —particularmente en el combustible de aviación (QAV)— deterioraron las perspectivas de rentabilidad para el cierre del ejercicio actual.
MÁRGENES BAJO PRESIÓN
La organización señala una reducción del 50 % en los beneficios netos combinados del sector global, que pasarán de los 45.000 millones de dólares registrados en 2025 a 23.000 millones de dólares en 2026. Esta cifra representa casi la mitad de los 41.000 millones que la propia entidad había proyectado inicialmente.
Esta erosión se refleja con claridad en los indicadores clave de rendimiento:
* Margen neto: se ubicará en un escaso 2,0%, frente al 3,9% calculado en las estimaciones previas.
* Margen operativo neto: caerá al 4,1%, una baja sensible comparado con el 7,2% del año pasado, con un beneficio operativo de 48.000 millones de dólares.
* Ganancia por pasajero: se espera que el beneficio neto por cada viajero transportado caiga a los 4,50 dólares, la mitad de los 9,10 dólares alcanzados en 2025.
LA PARADOJA DE LA DEMANDA: INGRESOS RÉCORD
Lo llamativo del escenario actual es que la crisis de rentabilidad no responde a una falta de clientes. De hecho, el tráfico comercial sigue mostrando una resiliencia notable e impulsará los ingresos totales del sector un 9,4 % hasta alcanzar la cifra récord de 1,165 billones de dólares. Para este año, la entidad proyecta un volumen histórico de 5.100 millones de pasajeros transportados y un factor de ocupación en los aviones del 84%, un techo nunca antes visto en la industria.
EL PESO DEL COMBUSTIBLE Y LOS GASTOS OPERATIVOS
La raíz del problema radica en que el ritmo de crecimiento de los gastos superará al de los ingresos. Los costos operativos globales treparán un 13% hasta los 1.117 billones de dólares.
El principal responsable de este desajuste es el combustible de aviación, cuyo precio experimentó un salto rápido del 70%. Con un consumo total que se proyecta estable en 104.000 millones de galones, la factura que las aerolíneas deberán pagar por este insumo subirá casi un 40%, saltando de 252.000 millones de dólares a 350.000 millones de dólares.
Por su parte, los gastos no relacionados con el combustible también acompañarán la tendencia alcista, alcanzando los 767.000 millones de dólares (un 4,0% más que el año anterior). «Parte de este coste adicional se está recuperando mediante ajustes en las tarifas y mejoras en la eficiencia, pero esto no será suficiente para mantener la rentabilidad al nivel del año anterior», advirtió Willie Walsh, director general de IATA.







