En un inesperado giro judicial, la Cámara Federal de Casación Penal ha determinado que el expediente relacionado con la mansión de Pilar, vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), será remitido nuevamente a la Justicia de Campana. Esta decisión fue solicitada por los acusados, Luciano Pantano y Ana Conte, quienes son considerados presuntos testaferros de dirigentes de la AFA.
Luciano Pantano, un monotributista que enfrenta una deuda bancaria superior a los 2.000.000 de pesos, y su madre, Ana Conte, una jubilada que recibió el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) durante la pandemia, son los propietarios de una ostentosa propiedad que incluye un haras, una extensa colección de autos de lujo y un helipuerto. La investigación sugiere que esta mansión podría pertenecer en realidad a dirigentes de la AFA.
El fallo fue adoptado por mayoría, con los jueces Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña a favor de la decisión, mientras que Alejandro Slokar votó en disidencia. La resolución ahora enviará la causa a la Cámara de San Martín, que posteriormente la remitirá al juzgado de Campana, cumpliendo así con la demanda de los acusados.
Controversia en la intervención judicial
La participación del juez Barroetaveña fue objeto de críticas, dado que este ocupó previamente un cargo en la AFA como presidente del Tribunal de Ética. La causa, que ha crecido en complejidad y ha llegado a involucrar a empresas asociadas a la AFA, se reabrió bajo la jurisdicción del juez federal Adrián González Charvay, quien había manejado el caso antes de la disputa por competencias.
El fiscal Mario Villar, que se opuso al regreso del expediente a Campana, ahora tiene la opción de presentar un recurso extraordinario ante la Corte Suprema. Sin embargo, este camino se presenta complicado, ya que la decisión impugnada no se considera una sentencia definitiva.
Un laberinto judicial
Desde su inicio hace ocho meses, el caso ha recorrido un complejo laberinto judicial. Comenzó en el juzgado de Comodoro Py, fue trasladado al fuero Penal Económico, luego a la Justicia de Campana, volvió a Penal Económico y ahora regresa a Campana nuevamente. A lo largo de este proceso, diferentes tribunales, jueces y fiscales han opinado sobre la competencia del caso, dividiendo opiniones entre aquellos que defienden que la investigación debe realizarse en Campana, y otros que sostienen que la mansión es solo un aspecto de un entramado más amplio que podría estar relacionado con el lavado de activos.
La Cámara de Casación, en su decisión, no descartó la posibilidad de lavado de activos, argumentando que este delito es de competencia federal y, por lo tanto, debe ser investigado en Campana, en cumplimiento del principio de juez natural. La discusión también ha incluido el debate sobre el domicilio de la AFA, que oficialmente se ubica en Pilar desde noviembre de 2024, aunque sus operaciones han tenido lugar en su sede histórica en el centro de la ciudad.
Opiniones disidentes y ampliaciones de la causa
El camarista Slokar, en su voto en disidencia, argumentó que el planteo de Pantano y Conte no era admisible y que la Casación no debía resolver cuestiones de competencia. Aun así, coincidió en que los delitos asociados al lavado de activos corresponden a la justicia federal, y por ende, a la Justicia de Campana.
La investigación, que se centró inicialmente en la mansión, se ha expandido gracias a nuevas presentaciones de la Coalición Cívica, que han dirigido el foco hacia empresas vinculadas a la AFA, incluyendo TourProdEnter, responsable de la recaudación de fondos para la entidad en el extranjero.
La decisión de devolver el caso a González Charvay fue tomada tras una audiencia reciente en los tribunales de Comodoro Py, en la que el abogado de Conte y Pantano argumentó que la investigación debería continuar en Campana, cuestionando su traslado al fuero Penal Económico. Este caso ha estado bajo la supervisión del juzgado número 10 del fuero Penal Económico, donde se había delegado la investigación a la fiscalía por primera vez.
Numerosas pruebas y elementos recabados en la causa apuntan hacia la AFA, destacando gastos con tarjetas de la entidad en autos de lujo, hallazgos durante allanamientos y una serie de indicios relacionados con los acusados, que han alimentado la complejidad del caso.
Fuente: La Nación







