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El Monumental contuvo la respiración para presenciar lo inevitable: el adiós al héroe que nos enseñó a no bajar jamás los brazos. Del llanto contenido durante el Himno al abrazo colectivo tras su gol número 126, la crónica de una noche inolvidable en la que un país entero le dijo gracias al hombre que nos devolvió la alegría. Leer más
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