Formosa tuvo presencia en la VII Cumbre Mundial para la Paz, encuentro que reunió distintas expresiones comprometidas con la promoción del diálogo, la fraternidad y la construcción de una cultura de paz entre los pueblos.
Entre los participantes estuvo el diputado nacional por Formosa Gerardo González, quien además es Misionero de la Paz y acompañó las actividades desarrolladas en el marco de la Cumbre.
Uno de los momentos simbólicos de la jornada tuvo como protagonista a la bandera de la Provincia de Formosa. El presidente del Movimiento Internacional Acción de Paz, Dr. Alejandro D’Alessandro, llevó la enseña provincial hasta el encuentro internacional, donde fue bendecida por un sacerdote polaco.
El gesto buscó representar la identidad, las raíces y la historia del pueblo formoseño dentro de una convocatoria orientada a promover valores vinculados con la paz, el respeto y el encuentro entre diferentes culturas.
González destacó el significado de la presencia formoseña y expresó que “llevar nuestra bandera es llevar un pedacito de Formosa, nuestra historia, nuestras raíces y el sentimiento de nuestra gente”.
El legislador señaló además que la participación en este tipo de espacios permite fortalecer vínculos entre personas provenientes de diferentes países y realidades, alrededor de valores compartidos.
“La paz se construye todos los días. Se construye cuando elegimos dialogar en lugar de enfrentarnos, cuando respetamos al que piensa diferente y cuando somos capaces de tender una mano a quien tenemos al lado”, manifestó González.
Desde el Movimiento Internacional Acción de Paz se promueven iniciativas orientadas al diálogo, la fraternidad y el acercamiento entre los pueblos, una tarea en la que participan representantes y Misioneros de la Paz de diferentes lugares.
La presencia de la bandera formoseña durante la VII Cumbre dejó así una imagen representativa de la participación de la provincia en un encuentro internacional dedicado a transmitir un mensaje de convivencia y paz.
“Formosa estuvo presente con su bandera, con sus raíces y con un mensaje sencillo pero profundo: la paz comienza en cada uno de nosotros y se transforma en algo mucho más grande cuando decidimos construirla juntos”, concluyó González.







