Por ley se dispuso la creación de una «Red Provincial de Detección, Diagnóstico, Control y Tratamiento Integral del Accidente Cerebrovascular», al que se lo define en la norma como «un déficit neurológico de inicio súbito, ocasionado por la disminución del flujo sanguíneo cerebral (isquemia) o por la extravasación de sangre por ruptura de los vasos sanguíneos (hemorragia)».
El proyecto fue impulsado por el senador por 9 de Julio, Joaquín Gramajo, y recibió correcciones y aportes en Diputados, que el jueves 3 fueron aceptados por los senadores. El autor de la norma destacó su acuerdo con los cambios que impulsó en la otra cámara la diputada Lionella Cattalini y destacó la unanimidad que acompañó a la iniciativa en cada votación, en ambos cuerpos.
El senador por 9 de Julio, Joaquín Raúl Gramajo impulsó el proyecto de ley que sancionaron por unanimidad las dos cámaras. Crédito: Archivo El Litoral
La ley deja obviamente deja en manos del Ministerio de Salud el rol de autoridad de aplicación y promueve la organización en formato de red «en función de unidades y equipos de atención del accidente cerebrovascular en el ámbito de los efectores de salud».
También, de acuerdo con las «estrategias de organización y gestión» que Salud disponga «según criterios de territorialidad, densidad poblacional, distancias y posibilidades de acceso y traslado a establecimientos sanitarios, que contemple tanto a instituciones del ámbito público como a empresas del privado.
El programa busca imitar lo que ya han hecho -al menos en sus legislaciones- otras provincias: contar con programas dedicados a la prevención y la intervención médica inmediata ante los ACV.
Propone que un «Código ACV» sea parte del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y en los servicios telefónicos de emergencia como el 911 y 107, así como la capacitación de su personal para la primera llamada que pide auxilio y el posterior traslado de los pacientes.
En el país, estos eventos terminan con la muerte de entre 39.000 y 60.000 personas, producto de entre 130.000 y 190.000 casos.
En la sesión, aportó su visión médica el senador Leonardo Diana, que explicó que lo más importante es que a tiempo se considere la posibilidad de que una persona transita un ACV para su urgente atención. Y explicó entonces que muchas veces los síntomas pueden ser confundidos con otro cuadro.
De inmediato, Rodrigo Borla pidió la palabra y dejó una historia reciente de su ciudad, San Justo. Mencionó el accidente en el que una camioneta de Protección Civil del Gobierno de la provincia de Santa Fe fue inevitablemente embestida por un tren.
El senador narró cómo, demasiado pronto, se tejieron conjeturas sobre la extrañísima maniobra que realizó el conductor del rodado oficial. Y lamentó que se haya dicho en redes y en las calles casi cualquier cosa.
Entonces explicó que quien conducía, de 54 años, que afortunadamente salvó su vida, había sufrido un ACV. «Ni alcohol, ni drogas, ni imprudencia, puede suceder en cualquier momento», explicó.
La provincia de Santa Fe aprobó una ley para prevenir los ACV
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