Con la temporada de invierno 2026 ya en marcha, el segmento de la hotelería de lujo en la Patagonia mueve sus fichas para captar al turismo nacional e internacional. En este escenario, Sheraton Bariloche Hotel anunció la finalización de una ambiciosa serie de mejoras en sus instalaciones, sumado al lanzamiento de la propuesta gastronómica de temporada en su restaurante insignia, Brazarte.
Con el objetivo de optimizar la experiencia de los huéspedes que buscan el característico confort de la marca, el hotel concluyó un proceso de remodelación integral en 45 de sus habitaciones con vista frontal al lago Nahuel Huapi.
La inversión estratégica se centró en la renovación de:
* Pisos flotantes y cortinados internos (incluyendo nuevos blackout).
* Modernización del sistema de iluminación y sillas de escritorio.
* Conectividad adaptada a las necesidades del viajero actual con la incorporación de puertos USB.
“Estas mejoras consolidan al hotel como uno de los productos más competitivos y de mejor estándar en la región de cara a la temporada invernal”, destacaron desde la propiedad.
UN ÍCONO PATAGÓNICO CON HISTORIA
El edificio es un verdadero clásico de la ciudad rionegrina. Comenzó su trayectoria hace 39 años y, tras una reconversión integral para adaptarse a los exigentes estándares de Marriott International, se integró oficialmente a la marca Sheraton en junio de 2024.
Más allá de su valor histórico, uno de los principales fuertes comerciales del hotel sigue siendo su ubicación estratégica. Emplazado sobre la céntrica calle San Martín —eje de la oferta de chocolaterías, bares y productos regionales—, se encuentra a solo 15 kilómetros del Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria y a 16 kilómetros del Cerro Catedral, el principal centro de esquí de la región. En total, el complejo cuenta con 161 habitaciones y suites, spa exclusivo, piscina interior, gimnasio de vanguardia y el clásico Lobby Bar.
SABORES DE INVIERNO: LA NUEVA PROPUESTA DE BRAZARTE
La pata gastronómica es clave para la experiencia invernal y el restaurante Brazarte ya puso en marcha su carta de estación. La propuesta del chef mantiene el concepto de combinar materia prima y productos locales con técnicas internacionales.
Para esta temporada, la oferta de platos está diseñada para hacer frente a las bajas temperaturas con sabores bien patagónicos:
* Entradas: sobresalen opciones innovadoras como la bruschetta de chinchulines crocantes; el bao de bondiola braseada con sweet chilli y encurtidos; y la croqueta de trucha rebozada en panko con emulsión de manzana asada.
* El asador y platos fuertes: el cordero es el gran protagonista, presentándose en formato de ragú acompañado de ñoquis de papa y huevo a baja temperatura, o al asador con ensalada de pimientos al rescoldo, papines y alioli de berenjenas ahumadas. También se destacan el bife de chorizo con puerros, cabutia y queso azul, y el risotto de hongos y ave.
* Opciones vegetarianas: la carta invernal sumó alternativas contundentes como el risotto de cabutia asada y los sorrentinos de calabaza con manteca de hierbas.







