La legisladora justicialista fustigó a un comunicador local por publicar datos tergiversados sobre el sistema educativo público de Formosa, enfatizando que el mismo “no concentra el fracaso, sino que cumple con su rol más noble, el de amortiguar las vulnerabilidades socioeconómicas”.
Para la diputada provincial Rosa Passadore, “la ligereza profesional de algunos periodistas ya no sorprende”, aludiendo en específico a un comunicador local que, “en su afán por sostener un relato destructivo, interpreta las estadísticas para difundir y sostener esa narrativa, con una deshonestidad intelectual que ya lo llevó a los tribunales”.
Reprobó aquí “el ensañamiento contra la educación pública formoseña y el intento por instalar que los datos provinciales de repitencia o de desempeño de estudiantes están manipulados” de esta persona, quien “acorralada por la contundencia de la matemática real, prefiere apelar al invento burdo”.
Prosiguió diciendo que “la actividad periodística de este conductor –que fuera recientemente obligado por la Justicia a publicar rectificaciones y retractaciones públicas de sus mentiras- es un manual abierto cuyo objetivo es confundir a la opinión pública”, al plantear falazmente que “la escuela pública de Formosa concentra más del 96% de los alumnos repitentes”.
“Con tono de indignación, se preguntó cómo puede ser que la provincia tenga buenos resultados en las Pruebas Aprender si el sistema estatal ‘concentra a todos los repitentes’. Su conclusión fue inmediata y maliciosa: sugirió que las evaluaciones nacionales están manipuladas”, expuso Passadore y esclareció: “Olvida que esas pruebas tienen veedores de otras provincias y que, en 2025 particularmente, tuvo la fiscalización de funcionarios de la Secretaría de Educación de la Nación”.
Categórica, la legisladora afirmó que “la única manipulación aquí es la matemática del conductor del programa que se enfrenta a un dilema: o carece de conocimiento estadístico o actúa con una profunda mala fe para generar confusión, mala información, indignación barata”. Y añadió: “Como el propio periodista admitió, la escuela pública en Formosa concentra a nueve de cada diez alumnos, por pura lógica matemática, si el Estado educa a casi la totalidad de la población, la gran mayoría de cualquier fenómeno —desde los mejores promedios hasta los repitentes— va a ocurrir en la escuela pública”.
De manera que “decir que el 96% de los repitentes son de la escuela pública, para hacer creer que el sistema estatal fracasa, es una trampa burda”, clarificó.
En esa línea, subrayó que “reconocer que ‘la escuela privada eyecta, excluye, o en este caso, selecciona el nivel de alumnos en cuanto al rendimiento académico’ es darle la razón al modelo pedagógico de la provincia”, al igual que “admitir que el sector privado funciona como un filtro elitista que expulsa a quienes no alcanzan ciertos estándares o no pueden pagar la cuota, deja en claro que es la escuela pública la que verdaderamente garantiza el derecho a la educación”.
Contundente, dejó en claro que “el sistema estatal formoseño no ‘fracasa’ por tener repitentes; al contrario, triunfa porque contiene, abraza y sostiene a rajatabla a los estudiantes con trayectorias complejas derivadas de la vulnerabilidad social”, reafirmando que “el mérito de la escuela pública es no rendirse ante las dificultades de sus estudiantes, ofreciéndoles un espacio de inclusión que la escuela ‘de mercado’ les niega”.
Por ese motivo, remarcó que “castigar con estadísticas tramposas al único sistema que no le cierra la puerta a nadie es un error matemático y muestra intencionalidad poco ética”.
Mala fe o desconocimiento
A su vez, Passadore hizo notar que “no hay fraude en las Pruebas Aprender; lo que hay es un 99% de alumnos de Primaria y un 88% de la Secundaria que no repiten, que se esfuerzan día a día junto a sus docentes y que rinden exámenes de los operativos nacionales de evaluación con creciente participación desde su implementación”.
Por caso, haciendo referencia a la evolución histórica real de las estadísticas oficiales del Ministerio de Capital Humano, contrastó que “mientras el conductor intenta instalar la falsa idea de un sistema público formoseño en decadencia y estructuralmente ‘fracasado’, los indicadores reales de la Tasa Neta de Repitencia del Nivel Primario demuestran exactamente lo contrario: Formosa viene evolucionando notablemente mejor que el promedio nacional”.
Precisó aquí que “en los últimos años del período 2012-2025, la provincia logró perforar sistemáticamente la media del país”, ejemplificando que mientras la tasa total del país se estancó en un 1,9%, Formosa consolidó un descenso histórico registrando tasas inferiores del 1,0% e incluso del 0,8%.
Por tanto, “ocultar deliberadamente que la provincia exhibe hoy mejores índices de retención y promoción escolar que la propia Nación no es ‘analizar datos del INDEC’, es recortar la realidad con malicia”, aseveró.
Del mismo modo, explicó que “establecer una relación directa entre la repitencia y los resultados de las Pruebas Aprender constituye un error metodológico”, ya que “se trata de indicadores construidos con finalidades distintas, que miden dimensiones diferentes del sistema educativo y, por lo tanto, no son comparables de manera directa”.
“Lo contundente en desempeños educativos es la mejora sostenida desde que se implementaron las Pruebas Aprender, con doble mérito teniendo en cuenta que Formosa está a la par de provincias con muchos más recursos como Córdoba o CABA”, puso en valor la legisladora.
Además, “si se tiene en cuenta que Formosa es la provincia con la menor brecha de buenos desempeños de estudiantes de nivel socioeconómico bajo y los de nivel socioeconómico alto, demuestra la incapacidad –o bronca al parecer- para entender el concepto de equidad educativa que es una premisa del Modelo Formoseño en educación”, acotó.
Brecha de desempeños
Por último, la diputada justicialista destacó que Formosa exhibe la brecha de desempeños por nivel socioeconómico más baja de toda la República Argentina. Ahondando en esta cuestión, puntualizó que “mientras el promedio del país profundiza las desigualdades con brechas alarmantes que superan el 32% en Lengua y el 33% en Matemática, la escuela formoseña reduce esa distancia social a un 11,2% en Lengua y a un 4,7% en Matemática, superando de manera contundente a distritos con mayores presupuestos como CABA o Córdoba”.
“No hay misterio ni manipulación: el sistema público de Formosa no concentra el fracaso, sino que cumple con su rol más noble, el de amortiguar las vulnerabilidades socioeconómicas”, resaltó y sentenció: “Los resultados están a la vista de todo el país, menos a la vista de aquellos están condicionados por el desprecio hacia sus comprovincianos”.







