El ingeniero y escritor Carlos Alejandro Belloni fue reconocido con una Mención Especial en el Premio ADEPA, en la categoría de Política Internacional, una decisión que nos enorgullece a todos los que hacemos El Tribuno, y que se suma a numerosos premios recibidos por nuestros columnistas, periodistas, ilustradores y fotógrafos.
Belloni ha publicado profundos análisis, con clara profesionalidad, desde 2020. La nota premiada fue publicada el domingo 24 de mayo de este año, con el título: «Cómo China avanza sobre las nuevas fronteras del siglo XXI».
Carlos es Ingeniero Industrial por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), y ha participado del Programa de Intercambio Internacional de la London Business School (LBS), en Inglaterra. Tiene también estudios de posgrado en Economía, Historia del Arte, Filosofía y Relaciones Internacionales. En su carrera profesional, se ha dedicado a la conversión digital de empresas nacionales y multinacionales, trabajando en las áreas de operaciones y tecnología, en roles locales, regionales y globales.
Ha trabajado en laboratorios farmacéuticos, empresas de biotecnología, compañías de servicios financieros y de seguros y compañías de salud. Actualmente se desempeña como director de Transformación Digital del Grupo DESA. Su mayor preocupación y que se expresa en las columnas que publica en El Tribuno, es el impacto que traerán todos estos avances en el mercado laboral, la economía y la sociedad. Incluso, sobre el avance de la Inteligencia Artificial y la ingeniería genética, dos disciplinas con alcances potenciales (aún impredecibles) que pueden modificar, incluso, la naturaleza humana.
Su pasión por los libros y su curiosidad innata lo llevan a bucear en casi toda lectura y disciplina disponible. Y sus «obsesiones»: el lenguaje; las deformaciones del lenguaje (los eufemismos entre ellos); los relatos que desplazan y reemplazan los hechos; las palabras que se convierten en consignas; la repetición que termina haciendo verosímil lo falso. Y las otras: el culto a la ignorancia; el desprecio por el conocimiento; la conversión del adversario en enemigo; el reemplazo de la argumentación por la identidad; la dificultad de imaginar un futuro común. Y la tecnología, la biotecnología y la Inteligencia Artificial; porque la inteligencia artificial dejó de ser sólo una herramienta más. Comenzó a escribir, crear, diagnosticar, persuadir, diseñar, descubrir y decidir. Comienza a parecerse a nosotros.
Ha publicado «Esculpiendo el futuro» (2018), un ensayo donde –a partir de los avances tecnológicos– nos insta a no perder nuestra humanidad y a no perdernos en la fascinación que provoca la tecnología y sus herramientas. También publicó el pasado septiembre «Bitácora de la Destrucción» –su primer libro de cuentos–, y se encuentra próximo a publicar un segundo ensayo –»Erosión de lo humano»–, y una novela.
Nuestro mayor escritor -Jorge Luis Borges- decía que los escritores sólo escriben sobre sus obsesiones. Quizás, en el fondo, Belloni escriba siempre sobresobre las mediaciones que permitan habitar un mundo sin que el poder, la violencia, el mercado, el Estado o la técnica ocupen todo espacio habitable. Dejándonos afuera.
Su escritura no trata de perseguir respuestas tranquilizadoras sino de observar qué límites, qué distinciones y qué certezas están desapareciendo delante de nuestros ojos; porque nunca se muestra dispuesto a aceptar que lo inevitable es, en verdad, inevitable. Y porque de veras cree que depende de nosotros –de todos nosotros– que eso no ocurra.







