La industria turística global asegura haber capitalizado el aprendizaje dejado por la pandemia de 2020 para gestionar las contingencias sanitarias actuales. Así lo afirmó Gloria Guevara, presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), al referirse a la situación del hantavirus detectado recientemente en una embarcación que operó en el Atlántico Sur.
Desde Port Said, Egipto, la ejecutiva mexicana subrayó que el sector privado cuenta hoy con herramientas de respuesta inmediata. «Hoy en día estamos mucho más preparados porque, después de la Covid-19, aprendimos mucho. Sabemos cómo gestionar y afrontar estas situaciones», indicó Guevara durante el programa de liderazgo de la organización.
PROTOCOLOS ANTE NUEVOS BROTES
A pesar de que el hantavirus generó preocupación tras ser detectado en el crucero MV Hondius —que zarpó desde Ushuaia el pasado 1 de abril—, la WTTC confía en la efectividad de las medidas de seguridad vigentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó siete casos y tres fallecimientos relacionados con la cepa Andes, la única con transmisión documentada entre humanos.
«¿Vamos a tener brotes? Sí, seguiremos teniendo brotes. Eso es algo que, lamentablemente, no podemos evitar», admitió Guevara, aunque aclaró que la gran diferencia actual es la planificación: «Al final del día hay protocolos para estas situaciones y estoy segura de que se están siguiendo».
EL ROL DEL SECTOR PRIVADO
La WTTC, que agrupa a más de 200 empresas líderes de la industria, sostiene que la coordinación con los organismos de salud es ahora más fluida que en años anteriores. Los puntos clave de esta preparación incluyen:
* Gestión de crisis: Respuesta rápida ante notificaciones oficiales de la OMS.
* Seguimiento de rutas: Mayor control sobre los itinerarios y estados de salud en travesías internacionales.
* Estandarización: Protocolos de higiene y aislamiento que ya forman parte de la operación diaria del sector.
Guevara concluyó señalando que, si bien la organización aún analiza los detalles técnicos de este caso específico, el sector de viajes y turismo está en una posición de fortaleza para evitar que estos incidentes se transformen en crisis sistémicas como la ocurrida hace seis años.







