
Mariana Aranda, la mujer que caminó más de 300 kilómetros para reclamar avances en la causa por las muertes de su hija y nieta durante la cesárea, consiguió un importante avance en el caso tras la designación de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas N° 1 del Distrito Judicial Centro de Salta.
El procurador general de la provincia, Pedro García Castiella, recibió el pasado viernes 19 de junio a la mujer, madre de Valentina Cabana y abuela de Isabelle Evangeline Cabana, quien denunció las muertes en la clínica San Antonio.
Días atrás, el martes 16 de junio, Aranda arribó a la ciudad de Salta luego de caminar más de 300 kilómetros con el objetivo de que escuchen su reclamo de justicia y que la causa avance. Aquel día fue recibida por el coordinador general de fiscales del Ministerio Público Fiscal, Pablo Rivero, en un encuentro del que también participaron sus asesores letrados.
En aquella oportunidad se expusieron “diversas inquietudes vinculadas al avance de la investigación y solicitó la adopción de medidas tendientes a propiciar el esclarecimiento de los hechos denunciados”, destaca el escrito del Ministerio público Fiscal.
Tras el análisis de las actuaciones que habían sido ya anteriormente requeridas y remitidas, y considerando las circunstancias particulares que rodean el caso, el Procurador dictó la Resolución N° 1739/26, mediante la cual dispuso la asignación de la causa a la Unidad de Graves Atentados contra las Personas N° 1 del Distrito Judicial Centro, a cargo del fiscal penal Santiago López Soto.
Se explicó que dicha fiscalía tendrá a su cargo las peticiones que se efectúen a los fines de la mencionada intervención, sin perjuicio de que las cuestiones procesales que se susciten en adelante y que puedan ser instadas por el fiscal de la causa, deberán ser resueltas por el juez de Garantías interviniente.
Fuente: NA







