El tordo amarillo es una de las aves más amenazadas de Argentina. Habita los pastizales y enfrenta un riesgo crítico de extinción, con menos de mil ejemplares en todo el país. De ellos, entre 300 y 400 individuos se concentran en el sureste de Entre Ríos, una de las dos únicas poblaciones actuales.
La principal amenaza es la pérdida de hábitat: el cambio en el uso del suelo, la expansión agrícola y ganadera y la reducción de pastizales naturales han afectado directamente los espacios necesarios para su reproducción, alimentación y refugio.
Proyecto científico–técnico de largo aliento
En este contexto, avanza en el sur entrerriano un proyecto que incorpora tecnología de avanzada aplicada a la conservación. La iniciativa incluye la colocación de radiotransmisores de menos de cinco gramos sobre las aves, lo que permite seguir sus desplazamientos casi en tiempo real mediante una red de antenas.
Esta información es clave para conocer:
- Dónde se mueven los ejemplares.
- Qué ambientes utilizan.
- Cómo se comportan a lo largo del año.
Según Guillermo Treboux, responsable de Áreas Naturales Protegidas de Gualeguaychú, se trata de un trabajo sostenido desde hace más de 15 años, que hoy logra un salto cualitativo gracias al aporte tecnológico.
“Estos datos nos permiten transformar la información científica en decisiones de manejo concretas para mejorar los planes de conservación”, señaló en dialogo con el portal Elonce.
Articulación institucional y social
El proyecto se desarrolla de manera articulada entre:
- El Estado municipal.
- Organismos provinciales.
- Instituciones científicas como el CONICET.
- Organizaciones civiles y voluntarios.
- Fundaciones ambientales y asociaciones dedicadas a la protección de aves.
Todos colaboran tanto en las tareas de campo como en el análisis de la información recolectada.

Desafíos pendientes
Uno de los principales retos es cubrir vacíos de información, especialmente sobre el comportamiento del tordo amarillo fuera de la temporada reproductiva.
- Se conoce dónde nidifica, pero falta profundizar en los sitios que utiliza durante el invierno y en sus rutas de desplazamiento.
- También se trabaja con áreas como Vialidad, ya que en algunos casos las aves construyen nidos en banquinas con pastizales altos, lo que obliga a extremar cuidados para no afectar su reproducción.
Conservación como política pública
Desde el área municipal se destacó que la conservación se aborda como una política pública sostenida, que requiere coordinación permanente con distintos sectores.
El especialista remarcó que la protección de la especie no depende solo del trabajo técnico, sino también del compromiso social:
“La conservación la hacemos entre todos. Informarse, respetar los ambientes naturales y comprender la fragilidad de estas especies es fundamental para evitar su desaparición”.
El proyecto de radiotransmisores aplicado al tordo amarillo representa un avance significativo en la conservación de aves en riesgo crítico.
La combinación de ciencia, tecnología, gestión pública y compromiso social abre nuevas posibilidades para proteger esta especie emblemática de los pastizales argentinos y garantizar su supervivencia en el futuro.







