Tras 20 años de negociaciones, entró en vigor el Tratado de Alta Mar: 81 países se unen para proteger la biodiversidad oceánica

- Publicidad -

Tras dos décadas de debate, este sábado 17 de enero finalmente entró en vigor el Tratado de Alta Mar, el cual busca proteger las aguas internacionales y la biodiversidad oceánica.

Su objetivo es gestionar de manera sostenible el mayor hábitat del planeta: las aguas situadas a más de 200 millas marinas de la costa.

- Publicidad -

Este acuerdo vinculante de la ONU cubrirá así dos tercios de los océanos del planeta, anteriormente considerados «territorio sin ley» por no pertenecer a ninguna nación.

La firma del tratado fue posible luego de que se alcanzara el umbral necesario de 81 países que lo ratificaron.

Esto incluye a potencias económicas relevantes para el comercio marítimo como China, Alemania, Japón, Francia o Brasil.

Formalmente denominado Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina de las Áreas Fuera de la Jurisdicción Nacional, el Tratado de Alta Mar se acordó en marzo de 2023.

Sin embargo, recién casi tres años después se logró la ratificación de 81 naciones, lo que habilita la puesta en marcha del acuerdo que busca revolucionar el cuidado de las aguas internacionales.

Entró en vigor el Tratado de Alta Mar para proteger la biodiversidad oceánica
Entró en vigor el Tratado de Alta Mar para proteger la biodiversidad oceánica. (FREEPIK).

Un marco para proteger el 30% de los océanos

El Tratado de Alta Mar permitirá aplicar el Marco Mundial para la Biodiversidad de Kunming-Montreal. Este compromete a los países a proteger al menos el 30% de los océanos para 2030.

Además, también establece herramientas para crear áreas marinas protegidas (AMP) en aguas internacionales.

Según el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, se trata de «un logro histórico para el océano y el multilateralismo».

El acuerdo refuerza el marco jurídico internacional actual: se basa en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, considerada la «constitución de los océanos», que entró en vigor en 1994.

En realidad, el texto busca abordar las lagunas de la Convención e incluye detalles sobre cómo gestionar la biodiversidad.

Así, el Tratado de Alta Mar establece un marco común para el acceso y la utilización de los recursos genéticos marinos.

En primer lugar, incorpora el principio de reparto «justo y equitativo» de los beneficios derivados del uso de los océanos.

Luego, define procedimientos multilaterales, criterios científicos y mecanismos de seguimiento para el establecimiento y gestión de las áreas protegidas océanicas.

También regula las evaluaciones de impacto ambiental de las actividades previstas en alta mar.

océanos

Las ausencias significativas del Tratado de Alta Mar

Entre los países que aún no ratificaron el tratado se encuentran Estados Unidos, India, el Reino Unido y Rusia.

Estados Unidos, la mayor economía mundial, adoptó el tratado en 2023, pero el Senado nunca actuó al respecto.

Por su parte, Rusia sigue siendo uno de los pocos países que no adoptó ni ratificó el Tratado de Alta Mar.

Al día de hoy, Moscú alega su deseo de preservar los marcos de gobernanza existentes y garantizar la libertad de navegación en aguas internacionales.

Los próximos pasos y desafíos tras el Tratado de Alta Mar

Tras su puesta en marcha, la primera reunión para supervisar los avances del Tratado de Alta Mar debe efectuarse a un año de su entrada en vigor.

Para ello, se establecerá una Conferencia de las Partes (COP) en la sede de la ONU en Nueva York. Se espera que esto ocurra en la segunda mitad de 2026 o principios de 2027.

Este permitirá evaluar y limitar el impacto de nuevas actividades humanas, como la minería submarina, y afrontar la sobrepesca y la contaminación.

Para Greenpeace, esto significa que «la relación de la humanidad con lo que cubre dos tercios de nuestro planeta cambiará profundamente».

Según José Luis García Varas, responsable del Programa Marino de WWF, el tratado representa «una oportunidad sin precedentes para fortalecer la conservación y el manejo sostenible de los océanos«.

Rebecca Hubbard, directora de High Seas Alliance, destacó que el Tratado de Alta Mar es «un hito importante no solo para la gobernanza de los océanos, sino también para el multilateralismo«.

Es que, según la especialista, ofrece «un pequeño rayo de esperanza» en tiempos de turbulencia política global.

ULTIMAS NOTICIAS