La Ciudad de Buenos Aires comenzó a delinear el operativo organizativo ante lo que prevé será una de las mayores convocatorias humanas de los últimos años. Las estimaciones oficiales proyectan que las actividades principales de la visita del papa León XIV reunirán una multitud de entre 600.000 y 800.000 personas, una cifra que tensionará al máximo la capacidad operativa, hotelera y de transporte de la capital argentina.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, confirmó que la administración de la Ciudad se está preparando sobre la base de ese techo masivo de asistencia. Administrar semejante volumen de público requiere una logística coordinada entre la Nación, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires para garantizar la movilidad diaria, el abastecimiento y la seguridad en todos los corredores de ingreso a la capital.
Una delegación enviada por la Santa Sede ya se encuentra en el país evaluando los terrenos con mayor capacidad de aforo. Para dar cabida a la marea de visitantes y locales, las autoridades analizan predios de grandes dimensiones y conectividad estratégica como el Parque de la Ciudad, Tecnópolis o el Hipódromo de San Isidro, además de los corredores urbanos tradicionales.
Semejante movimiento masivo de fieles demandará un despliegue especial del sector turístico y de servicios en la región metropolitana. Las terminales aeroportuarias y de transporte terrestre registrarán picos de saturación, mientras que la red hotelera y gastronómica ajusta sus previsiones operativas para hacer frente a una demanda excepcional impulsada por delegaciones del interior del país y de países limítrofes.
Desde el gobierno de la Ciudad destacan la experiencia en la gestión de eventos de gran escala para absorber este nivel de afluencia. No obstante, la magnitud de la proyección —que podría alcanzar a casi un millón de personas en los momentos de mayor concentración— exigirá un trabajo en conjunto entre el sector público y la cadena de valor turística para garantizar la fluidez en el tránsito y el confort de la masa de feligreses.







