Combinación poco alentadora: hay muy buenas cosechas de soja en los principales exportadores y el mayor importador juega a las escondidas

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Los tenedores de soja deberán esperar bastante para capturar precios superiores a los que se ofrecen hoy. El mercado mundial está muy tranquilo, porque hay suficiente abastecimiento, y los demandantes de soja no tienen apuro y quieren comprar barato.

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La anterior es la principal conclusión que pudo extraerse del panel “Soja bajo la lupa: perspectivas de mercado y gestión comercial” desarrollado en el seminario Acsoja 2026, en el día de ayer en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Durante una hora hablaron María Sol Arcidiácono, Javier Treboux e Iván Alonso, con la moderación de Ramiro Costa, gerente general de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

“El mercado internacional de soja está bien abastecido, con satisfactorias producciones en Brasil, Estados Unidos y la Argentina. Esa oferta holgada se enfrenta con el principal importador -China- que va eligiendo cuándo comprar buscando los mejores precios”, definió María Sol Arcidiácono, responsable de la mesa de granos de Hedgepont Global Markets.

“El gigante asiático ha disminuido sus importaciones de poroto porque hubo una caída importante en el precio de la carne de cerdo y el aceite de soja se utiliza solamente para cocinar. Además, en este momento tiene stocks suficientes, luego de efectuar adquisiciones importantes en Brasil en los últimos meses. Por esa razón, China está comprando poca soja en Estados Unidos, a pesar de los anuncios del presidente Trump”, agregó.

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Luego de plantear ese marco general actual, Arcidiácono dirigió la mirada para atrás, para ver qué ocurrió con la oleaginosa durante lo que va de 2026. “Normalmente el mercado climático de los granos gruesos se da en junio-julio en el hemisferio norte, pero este año se adelantó a marzo-abril- mayo, a partir de la declaración de guerra del presidente Trump a Irán”, distinguió la experta.

“El aumento de precio del petróleo provocó una suba en los aceites vegetales, asociada al negocio de los biocombustibles. Por esa razón, la cotización del aceite de soja subió 50% en Estados Unidos, y también hubo incrementos importantes en el aceite de palma. Estos movimientos son importantes porque la Argentina es el principal exportador de aceite de soja del mundo”, destacó.

“En el escenario de petróleo caro, todos los países aumentaron la proporción de biocombustibles como fuentes de energía. Este comportamiento llevó los precios del aceite de soja hasta 1700 dólares por tonelada, un valor inédito, que en las últimas semanas corrigió hacia la baja, pero generó oportunidades para vender soja a buenos precios”, destacó.

El aceite es solo el 18% del poroto de soja, pero su contribución económica durante la molienda subió al 50% por su alto precio. Esta situación impulsó un aumento del crushing en Estados Unidos, Brasil y la Argentina que, no obstante, no alcanzó para aumentar significativamente los stocks mundiales de aceite, que permanecen bajos. Por eso, en estos días los precios se encuentran alrededor de 150 dólares por tonelada por encima de los 800- 900 dólares que cotizó históricamente el aceite de la oleaginosa.

Desde el lado de la producción, Estados Unidos va hacia una cosecha importante, producto de un clima sin limitantes, que permitió que el 65% de los cultivos estén en condiciones buenas a excelentes, con pronósticos que adelantan que continuarán las lluvias regulares. “Solo el 22% de la soja estaba bajo sequía a principios de julio, pero principalmente en zonas marginales de cultivo y no en la corn belt americano”, diferenció Arcidiácono.

En Brasil, la intención de siembra 2026/27 es importante porque bajaron los precios de los fertilizantes y porque el clima no presenta limitaciones, salvo la amenaza de la ocurrencia del evento El Niño en primavera y verano, que podría perjudicar los rendimientos o la calidad de los granos.

La Argentina también tiene expectativas de una buena siembra y hay que considerar que el 90% del aceite que se produce en nuestro país va a la India, donde compite con el de palma. En esa parte del mundo, El Niño provoca lluvias menores a lo normal, que podrían afectar los cultivos de esa oleaginosa. “Ahí podría aparecer una ventana de oportunidad de mejores precios para la Argentina, que se encamina a una producción de 55 millones de toneladas”, concluyó la analista.

Producción nacional

La campaña 2025/26 de soja dio lugar a una producción de 50-51 millones de toneladas. “Se trata de una buena cosecha, similar a la del ciclo anterior, a pesar de las elevadas temperaturas registradas durante enero. Sin embargo, el volumen obtenido quedó muy por debajo de los máximos históricos, como los alcanzados en la campaña 2014/15, cuando la producción llegó a 60 millones de toneladas’, comparó Javier Treboux, analista de FyO.

Las lluvias registradas entre fines de marzo y la primera quincena de abril provocaron las conocidas demoras en la cosecha. Una vez que las condiciones climáticas mejoraron, muchos productores entregaron mercadería de manera simultánea, lo que generó un importante cuello de botella logístico hacia fines de abril y comienzos de mayo. Durante ese período, la fuerte presión de cosecha y entrega, concentrada en pocos días, provocó un derrumbe del precio de la soja hasta valores cercanos a los 300 dólares por tonelada. Posteriormente, las cotizaciones se recuperaron a medida que se normalizó el flujo de envíos.

Tras ese ingreso estacional de mercadería, las ventas por parte de los productores se desaceleraron de manera significativa. “A principios de julio, solo el 26 % de la producción potencial de soja cuenta con precio fijado, mientras que el ritmo de comercialización presenta un retraso de ocho puntos porcentuales respecto de los promedios históricos”, estimó Treboux. Las razones de esta menor venta responden, principalmente, a que muchos productores obtuvieron liquidez mediante la comercialización de maíz, trigo y girasol.

A ello se sumó el elevado costo de los fletes: en Santiago del Estero, por ejemplo, la fuerte demanda de transporte llevó los valores hasta los 50 dólares por tonelada. Frente a este escenario, muchos productores optaron por almacenar la soja en silobolsas. Además, influyó la expectativa de cambios en los derechos de exportación, que se concretó con los anuncios realizados por el Gobierno nacional durante mayo.

Mientras tanto, la industria aceitera sintió la menor disponibilidad de mercadería para molienda y debió importar soja desde Paraguay para mantener el nivel de actividad de las plantas. En paralelo, las exportaciones de harina de soja hacia la Unión Europea se vieron afectadas por el rechazo, por parte de los importadores, de embarques supuestamente contaminados con el gen HB4 durante mayo y junio. “Se trata de una situación que la cadena busca resolver con rapidez, ya que el espacio que la Argentina dejó vacante en ese mercado fue aprovechado por Estados Unidos, que logró duplicar sus exportaciones”, alertó Treboux.

De cara al segundo semestre, el analista prevé una mayor oferta de soja, en la medida en que disminuyan los costos de transporte una vez finalizada la cosecha de maíz tardío. Esta mayor fluidez comercial también estaría impulsada por la reciente mejora del tipo de cambio. No obstante, Treboux advirtió que “no deben esperarse aumentos abruptos en el precio de la soja: si bien la industria continúa operando con márgenes positivos, se vienen reduciendo, lo que limita el potencial de recuperación de las cotizaciones”.

Herramientas comerciales

Iván Dalonso, gerente comercial de A3, dio comienzo a su exposición explicando la composición de ese mercado, que resulta de la fusión del Matba, del Rofex y del MAE (Mercado Abierto Electrónico), una plataforma interbancaria fundada por bancos especializados en determinadas herramientas financieras.

Luego pasó revista a las herramientas de A3 que permiten dar apoyo a los integrantes de las cadenas agroindustriales y a otros operadores económicos. “Hay futuros y opciones de commodities, de dólar, de tasas, etc., servicios a billeteras digitales y softwares a para participantes del mercado”, describió.

“Futuros y opciones es lo más utilizado, básicamente como herramienta de originación y cobertura de granos y viene creciendo”, destacó. También está disponible la operatoria OTC que es espejada con la operatoria de futuros, pero sin necesidad de aportar las diferencias diarias que se deben depositar y los gastos del mercado, para facilitar el acercamiento de los operadores que quieren simplificar trámites administrativos.

Dalonso resaltó que hay un registro de warrants, es decir, de los depósitos de granos que hay en los acopios, lo que permite acceder a créditos de mayor calidad. En el mercado A3 también se ofrecen emisiones de deuda con obligaciones negociables o fideicomisos para financiar proyectos.

Asimismo, en A3 se publican los precios de los granos y está disponible la plataforma Data Markets con valores en tiempo real y toda la información del mercado de manera pública y gratuita. También hay representaciones gráficas de los valores y un visor de precios en tiempo real, además de un panel de vista simplificada para ser ubicado en zonas de alto tránsito de personas en recepciones de oficinas o en medios de prensa.


Fuente: La Nación

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