La ola libertaria y de derecha radical que sacude a la región anotó un hito histórico en Colombia. En una jornada electoral de alta tensión, el abogado y empresario Abelardo De la Espriella se consagró como el nuevo presidente electo del país tras vencer en el balotaje al candidato de la centroizquierda oficialista, Iván Cepeda. La victoria de este autoproclamado «outsider» de 47 años consolida un drástico giro político en la nación andina, capitalizando el profundo descontento social acumulado durante la gestión del mandatario saliente, Gustavo Petro.
La trayectoria de De la Espriella hacia la Casa de Nariño desafía todos los manuales tradicionales de la política latinoamericana. Hasta julio de 2025, el nuevo jefe de Estado era reconocido exclusivamente en los círculos judiciales y de la alta sociedad por su perfil como penalista de élite, defensor de figuras de enorme controversia pública —como el empresario venezolano Alex Saab y el artífice de estafas piramidales David Murcia Guzmán— y por un estilo de vida abiertamente ostentoso. Sin embargo, su irrupción electoral bajo la bandera del movimiento Defensores de la Patria desmanteló el mapa político tradicional en apenas once meses, logrando imponerse inicialmente en la primera vuelta del pasado 31 de mayo con el 43,78% de los sufragios.
La estrategia de campaña de De la Espriella combinó el despliegue escénico con una retórica sumamente agresiva y polarizadora, fuertemente apalancada en plataformas digitales y redes sociales. Identificado bajo el pseudónimo de «El Tigre» y vistiendo habitualmente la camiseta de la selección colombiana de fútbol, basó su plataforma en promesas de restitución del orden «por la razón o por la fuerza» y un combate sin concesiones a la delincuencia. Asimismo, su discurso fuertemente alineado con valores religiosos y opositor a la legalización del aborto y a las políticas de género le garantizó un sólido respaldo de los sectores católicos y evangélicos del electorado.
En el plano estrictamente económico, el presidente electo no oculta su profunda admiración por su par argentino, Javier Milei, con quien mantuvo un contacto telefónico días antes de los comicios. De la Espriella ratificó su intención de replicar el esquema de drásticos recortes del gasto estatal, una postura que complementa con su sintonía ideológica con el expresidente estadounidense Donald Trump. Frente a los cuestionamientos de la oposición sobre su absoluta falta de experiencia en la administración pública, el líder libertario argumentó que su condición de empresario multimillonario y creador de marcas de consumo premium representa una garantía de eficiencia de gestión, libre de compromisos con las corporaciones políticas tradicionales.
El escenario que aguarda al nuevo mandatario dista de ser sencillo. Deberá comandar un país de 53 millones de habitantes que, si bien muestra indicadores de crecimiento económico, arrastra el déficit fiscal más elevado de la región y un profundo clima de polarización social. Además, la validez de su postulación debió sortear impugnaciones ante la justicia electoral debido a su triple nacionalidad —colombiana, italiana y estadounidense—, un debate que promete reavivarse en el Congreso cuando intente estructurar las mayorías legislativas necesarias para poner en marcha sus ambiciosas reformas estructurales.
La entrada El «efecto Milei» se extiende a Colombia: el libertario Abelardo De la Espriella es el nuevo presidente se publicó primero en Argentina Informa.







