
Estudiantes armó su fiesta en Córdoba: goleó a Rosario Central por 3-0 en el estadio Mario Kempes de Córdoba y se clasificó a los octavos de final de la Copa Argentina. Los goles los marcaron Guido Carrillo, Tiago Palacios y Mikel Amondarain. Se trató de un partido con varios condimentos: hay un historial con polémicas en los últimos tiempos y ambos, además, también podrían volverse a cruzar en la Copa Libertadores. El equipo platense fue muy superior, aunque el rosarino también tuvo chances para convertir. Los dirigidos por Jorge Almirón terminaron con diez futbolistas por la expulsión de Franco Ibarra, por doble amonestación. Ahora Estudiantes se enfrentará con el vencedor de la llave entre Barracas Central y Huracán, que se medirán este martes.
La pica entre ambas instituciones nació por las discrepancias políticas entre Juan Sebastián Verón, presidente Pincha, y Claudio Tapia, presidente de la AFA, a raíz de varias cuestiones pero sobre todo del título entregado a Rosario Central a fines de 2025. Sucedió en la previa del triunfo del conjunto en ese momento dirigido por Eduardo Domínguez por 1-0, por los octavos de final del Clausura. Como la AFA había decidido por escritorio darle una Copa a Central por un cambio reglamentario sobre la marcha y otorgarle un título al equipo que más puntos había sumado en el año, los platenses respondieron haciéndole el pasillo de espaldas, una clara señal de rebeldía que exponía las diferencias dirigenciales entre unos y otros, en los que también estuvo involucrado Pablo Toviggino, mano derecha de Chiqui Tapia. Luego vino la sanción de la AFA a Verón por seis meses, la vuelta olímpica de Estudiantes y frases cruzadas que no hicieron otra cosa que avivar las diferencias.
El propio Angel Di María, líder y capitán de Rosario Central, también agitó las aguas. Este domingo apareció como titular, en la función de nexo entre los tres mediocampistas y el doble 9 compuesto por Alejo Véliz y Enzo Copetti, como una especie de enganche sin posición fija en un 4-3-1-2. Jorge Almirón recibió algunos cuestionamientos luego de la eliminación ante River en el Monumental, por el torneo Clausura, en lo que fue la derrota por 1-0. El DT buscó cambiar la imagen, pero no lo logró y quedó más debilitado de cara al futuro.
En Estudiantes, el Cacique Medina comenzó con un planteo más clásico, con un esquema 4-2-3-1, con un doble 5 compuesto por Ezequiel Piovi y Amondarain, tres volantes ofensivos como Tiago Palacios, Joaquín Tobio Burgos y Alexis Castro; y Carrillo de referencia de área. Palacios y Tobio Burgos fueron de lo mejor de la cancha.
El partido a eliminación directa y sin la presencia del VAR (como sucede en la Copa Argentina) arrancó con todo: a los tres minutos ya ganaba Estudiantes, con un golazo de cabeza de Guido Carrillo, que impactó el balón con potencia recibiendo a la altura del primer palo un centro de Tiago Palacios tras un desborde por la izquierda. Una gran manera de festejar, el centrodelantero, su partido 500 como profesional.
Estudiantes era muy superior y a los 23 minutos tuvo la chance de ampliar la ventaja tras el penal que Coronel le hizo a Tobio Burgos: el encargado de ejecutarlo fue Palacios, que puso el 2-0 con un remate a colocar y arriba, cerca del palo derecho del arquero Ledesma se había quedado parado pensando en un remate al medio.
La diferencia entre el rendimiento de unos y otros era para cuatro goles. Estudiantes, dueño absoluto, tuvo contraataques y chances clarísimas para aumentar: Tobio Burgos y Palacios fueron indescifrables para los volantes canallas y sus remates se fueron apenas desviados. Un contragolpe luego de una pérdida de Di María cerca del círculo central finalizó con una corrida 3 vs. 3 para Estudiantes, pero el disparo de Palacios se fue muy cerca del palo derecho de Ledesma. Central, falto de confianza, cometió una falla en la salida por intermedio de Ovando. El equipo de Almirón no estaba firme.
La chance más clara de Central fue con una asistencia de Di María para un mano a mano que Fabricio Iacovich le desvió a Véliz. La segunda aproximación con algo de riesgo fue un pelotazo largo para Copetti en donde Iacovich había quedado pasado, pero el arquero se recompuso a tiempo y controló la pelota antes que la búsqueda de Copetti encuentre a un compañero.
Ledesma volvió a ser exigido en dos oportunidades: primero rechazó un remate de arremetida a quemarropa de Palacios tras una pelota bajada de cabeza por Carrillo y luego un zurdazo a Tobio Burgos desde afuera del área.
Si bien Rosario Central reaccionó en los últimos 15 minutos de la primera parte, Estudiantes hizo la diferencia siendo un amplio dominador y se fue al entretiempo con la confianza de haber jugado mejor y una ventaja casi decisiva.
Tres cambios en Central
Jorge Almirón hizo tres modificaciones para intentar revertir la historia: ingresó el habilidoso Giovanni Cantizano, Alexis Soto y Julián Fernández en reemplazo de Enzo Copetti, Agustín Sandez y Vicente Pizarro, respectivamente, pero al minuto del segundo tiempo Estudiantes tuvo el tercer grito con un cabezazo de Carrillo que dio en el travesaño tras un córner ejecutado por Tobio Burgos desde la izquierda.
Cantizano le dio otra energía a Central, algo habitual cada vez que le dan minutos en el campo de juego, y con un remate picante desde afuera del área exigió al arquero pincha. El lateral izquierdo Soto intentó darle más proyección en ataque, pero también terminó abusando de los centros para Véliz como búsqueda de ataque.
A los 18 minutos, quien movió el banco de suplentes fue Medina: ingresaron en Estudiantes Brian Aguirre por Tobio Burgos y Gabriel Neves por Alexis Castro.
Di María mantuvo su peligrosidad aunque no tocara tantas pelotas: un remate desde afuera del área suyo probó al arquero Iacovich, que despejó bien con los puños y hacia un costado. Pero el capitán de Central terminó con impotencia y fue amonestado por una falta desde atrás a Neves.
Lo mejor del partidazo
A diez minutos del final se fue expulsado Franco Ibarra en Central por doble amonestación: la primera amarilla fue tras un falta sobre Tobio Burgos; la segunda sobre Amondarain. Bien echado por Rey Hilfer.
El golpe letal de Estudiantes lo dio Mikel Amondarain, que convirtió un golazo tras quedar mano a mano con Ledesma picando la pelota; recibió una gran asistencia de Tiago Palacios y resolvió con jerarquía como si fuera un 9 para definir el partido y la clasificación.
Estudiantes se dio un gran regalo para cerrar el semestre, la goleada ante Rosario Central, un adversario con el que últimamente se mira de reojo. Encima, sigue en carrera en la Copa Libertadores. Será ahora el tiempo de vacaciones, el movimiento del plantel con las altas y bajas, y el tiempo de renovar energías de cara a un segundo semestre que lo debería tener como protagonista, como sucedió en casi todos los torneos de los últimos tiempos.
Fuente: La Nación







