La contracara: Naomi, la joven de La Matanza que elige el esfuerzo y los sueños antes que la resignación

- Publicidad -

En Villa Luzuriaga, una adolescente entrena futsal en Vélez y desafía los estigmas del conurbano: “Los jóvenes somos el futuro, y no todo está perdido”.Mientras los medios se inundan de noticias sobre tragedias, violencia y jóvenes perdidos en el consumo, Naomi Torres, representa la otra cara —la contracara— de esa realidad.

Vive en Villa Luzuriaga, partido de La Matanza, y cada día enfrenta un desafío distinto: cuidar a sus hermanos, ayudar en su casa, estudiar y viajar hasta Liniers para entrenar con el equipo de futsal de Vélez Sarsfield.

- Publicidad -

“Las ofertas para terminar mal abundan, pero también existen oportunidades si uno quiere buscarlas”, dice Naomi, que está terminando el secundario y sueña con poder dedicarse al deporte.Su historia contrasta con la imagen del conurbano que suele mostrar la televisión: jóvenes empujados por la falta de contención, la pobreza y las “salidas fáciles”.

Ella, en cambio, elige otro camino: el del esfuerzo, la constancia y los valores que, según cuenta, aprendió en su casa y en la cancha.> “No tengo sponsor, a veces no me alcanza ni para un pebete después del entrenamiento, pero no puedo culpar al gobierno ni a nadie.

Cada uno tiene que buscar puertas que lo saquen adelante”, afirma con una sonrisa cansada, pero firme.Naomi entrena tres veces por semana en Vélez. Sabe que el deporte no sólo le da disciplina sino también un propósito. “En cada pase no solo acercamos la pelota al arco —dice—, también acercamos nuestros sueños.”Su historia es una muestra de que no todo está perdido, y que el conurbano también es cuna de jóvenes que eligen crecer a pesar de las dificultades.>

“Me gustaría que los medios también muestren esto. A los que luchamos en silencio, los que apostamos al trabajo, al esfuerzo, a hacer las cosas bien. Porque el camino es por ahí”, insiste Naomi.Detrás de cada noticia dura hay cientos de historias como la suya: adolescentes que entrenan, estudian, trabajan y cuidan a sus familias. Jóvenes que, como Naomi, ponen todo en la cancha para ganar su partido más importante: el de construir un futuro distinto.

Porque la contracara existe.Y tiene nombre, sueños y camiseta.

Por Andrea Abrigo-Alerta Noticias.

ULTIMAS NOTICIAS