El rechazo a extender la financiación federal impacta a 750.000 empleados federales mientras los demócratas presionan por temas de salud.
El Gobierno de Estados Unidos sufrió una parálisis total luego de que el Senado no lograra extender la financiación federal por siete semanas más, debido a un intento fallido de la bancada republicana.
La propuesta no consiguió los 60 votos necesarios, obteniendo 55 a favor y 45 en contra, lo que permitió a los demócratas presionar por sus demandas políticas. Entre ellas se incluyen la prórroga inmediata de subsidios sanitarios ante notificaciones de aumento de primas y la reversión de recortes a Medicaid. Este cierre afectará a unos 750.000 empleados federales, quienes serán suspendidos temporalmente por la Administración Trump.
Por Matías Fidel.







