Qué hay detrás de los enfrentamientos entre bagayeros y prefectos

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Un nuevo incidente volvió a tensar la frontera en Aguas Blancas. Durante la mañana del viernes se produjo un enfrentamiento entre efectivos de Prefectura Naval Argentina y personas que trasladan mercadería por pasos no habilitados hacia Bolivia, en la zona de la playa del río Bermejo.

Según testimonios recogidos en el lugar, el conflicto se inició cuando los uniformados realizaron controles sobre las cargas transportadas por los bagayeros y retiraron mercadería. La reacción de quienes trabajan en la zona derivó en un cruce entre ambos sectores, en un escenario similar al ocurrido el pasado 27 de agosto, cuando también se registró un enfrentamiento con lanzamiento de piedras contra efectivos de Prefectura.

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En aquella oportunidad, el episodio abrió un debate sobre la posibilidad de disponer un cierre temporal de pasos clandestinos utilizados para el traslado de mercadería, una medida que volvió a aparecer como alternativa ante la reiteración de conflictos.

«Dos polos»

El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, sostuvo a El Tribuno que la situación actual responde a un conflicto entre dos miradas diferentes sobre la frontera y anticipó que, si no se modifica el esquema, podrían repetirse nuevos choques.

«Tenemos ahí un choque cultural, que son los prefectos que vienen de otras provincias y para ellos entienden que la prioridad es el contrabando», afirmó. En ese sentido, señaló que desde su perspectiva el Plan Güemes tiene como objetivo principal combatir el narcotráfico y controlar el contrabando, pero cuestionó que no exista mayor articulación con las autoridades locales. «Nosotros somos los que sabemos lo que pasa, pero ellos se manejan de manera autónoma, no nos dan participación», sostuvo Zigarán.

«El pueblo de Aguas Blancas vive de esto (bagayeo de mercadería, de un lado y otro de la frontera) de manera directa o indirecta».

El funcionario también hizo referencia a los reclamos de algunos trabajadores de frontera, quienes aseguran que durante los controles se retira mercadería sin la confección de actas. «Hay muchas quejas que sacan sin hacer acta, que esto que lo otro, lo cual es incomprobable», explicó.

Ante esa situación, propuso la incorporación obligatoria de cámaras corporales para los efectivos: «Deberían ponerle de manera obligatoria bodycam a los prefectos, en donde haya un monitoreo y ahí no hay ninguna duda de nada de lo que está pasando».

Zigarán también cuestionó la postura de quienes trasladan mercadería por pasos no habilitados y planteó que existe otra mirada contrapuesta sobre la actividad. «Del lado de los románticos de trabajadores de frontera, en el diccionario de ellos no entra palabra control, no entra palabra contrabando, no entra palabra narcotráfico, ilegal, ilegítimo, paso clandestino», expresó.

Y agregó: «Ellos creen que con la frase estamos trabajando tienen derecho a pasar o cruzar cualquier cosa y pretenden no ser controlados».Para el interventor, esas dos posiciones generan un escenario donde los conflictos pueden repetirse. «Vamos a seguir produciéndose más choques de este tipo», afirmó.

Luego del primer enfrentamiento del 27 de agosto, Zigarán había planteado como alternativa cerrar durante un período los cruces no habilitados para ordenar la circulación fronteriza. «Deberíamos cerrar el paso clandestino 10 días y todo el mundo que pase por Aduana y Migraciones», sostuvo. Según explicó, una medida de ese tipo permitiría evaluar el impacto del esquema actual.

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