Residencia Municipal de Chascomús avanza hacia la gestión inteligente de la información

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Durante años, la Residencia Municipal Elena H. de Estefanell de Chascomús funcionó bajo el peso del papel: legajos que se acumulaban, carpetas que no alcanzaban y planillas que se imprimían una y otra vez. Incluso los intentos de organizar la información en plataformas digitales resultaban insuficientes frente a la rutina administrativa.
La situación no era excepcional. Según Iván Issack, de la empresa NEXUP, las residencias geriátricas enfrentan un desafío particular: instituciones que crecieron rápido, procesos aún manuales y una fuerte presión regulatoria, como las auditorías de PAMI. “No es atraso, es concentración del dolor: registros de enfermería, medicación, evoluciones diarias, todo en papel, y equipos que dedican horas a gestionar en lugar de cuidar”, explicó.
La decisión de cambiar surgió de la propia dirección junto al equipo técnico, que evaluó alternativas y concluyó que se necesitaba una solución diseñada específicamente para residencias de adultos mayores. Así apareció NEXUP, una plataforma que centraliza historia clínica, medicación, evoluciones diarias, stock y facturación en un solo lugar.
Convencer al municipio no fue sencillo en un contexto económico exigente. La dirección elaboró una justificación detallada y la presentó al Secretario de Desarrollo Social, quien dio el visto bueno. “Es un gran avance y modernización para la institución. Genera tranquilidad saber que toda la información está en un solo lugar, sobre todo en las auditorías”, destacaron desde la residencia.
Los primeros cambios ya se perciben: mejor organización de la información, mayor agilidad en la carga de datos y un impacto directo en el equipo de enfermería, que ahora coordina de manera más eficiente. “Se elimina la dispersión. Antes la información de un residente estaba en tres lugares distintos; hoy todo está conectado”, resumió Issack.
Los números respaldan la experiencia: las instituciones que trabajan con NEXUP reportan hasta un 40% de reducción en tiempo administrativo y un 25% de aumento en capacidad de atención. “Cada hora que el equipo no gasta en gestión es una hora que vuelve al residente”, sintetizó.
El desafío, reconocen, es cultural y económico. Muchas residencias aún no dan el paso por costos o porque el papel parece suficiente en estructuras pequeñas. Pero también pesa la falta de inversión histórica en adultos mayores. “La digitalización del cuidado no es un lujo, es infraestructura básica. Que una residencia municipal lidere el cambio muestra que el Estado puede marcar la pauta”, afirmó Issack.
La implementación es reciente y todavía está en proceso de adaptación. Las familias aún no perciben los cambios de manera directa, pero la dirección tiene claro el objetivo: más agilidad, mejor información y, sobre todo, más tiempo y energía para quienes más importan: los adultos mayores que viven allí.

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