La avenida Rivadavia, una de las arterias más emblemáticas de Buenos Aires, tiene su origen en un camino real que se estableció en el siglo XVII. Este camino fue diseñado para facilitar el comercio y el transporte desde la ciudad hacia el oeste, uniendo a Buenos Aires con regiones tan distantes como Córdoba, Salta, y hasta Lima.
En 1586, el gobernador Rodrigo Ortiz de Zárate identificó un vado utilizado por los querandíes, lo que dio inicio a la creación de una senda que con el tiempo se convertiría en esta importante avenida. Con el crecimiento de Buenos Aires como un puerto de contrabando y la necesidad de un control sobre el flujo de mercancías, se estableció un camino oficial que más tarde se consolidó como el Camino Real del Oeste.
A lo largo de los siglos, este camino fue evolucionando. En 1663, se determinó que sería el único acceso para caravanas que venían del Alto Perú, y así continuó siendo un punto clave para el comercio en la región. Con el tiempo, la ruta fue renombrada y se transformó en la actual avenida Rivadavia, que con sus 35 kilómetros de extensión, conecta a la Plaza de Mayo con la localidad de Moreno.
La importancia de Rivadavia no solo radica en su historia, sino también en su papel en la actualidad. Es una de las avenidas más largas de Argentina, con 106 cruces semaforizados y un intenso flujo de transporte público, incluyendo 83 líneas de colectivos. Sin embargo, a pesar de su notable longitud, no es la más larga del mundo, un título que ostenta la Yonge Street en Toronto.
A lo largo de su trayecto, Rivadavia atraviesa varios barrios emblemáticos y cuenta con hitos significativos, como la Plaza Miserere, un importante nodo de transporte, y el Palacio del Congreso Nacional. Además, la línea A del subte, la primera de Latinoamérica, corre por debajo de esta avenida, añadiendo un componente moderno a su rica historia.
La avenida Rivadavia no solo es un eje comercial vital, sino también un símbolo de la identidad porteña, inmortalizada en la cultura popular y la música, reflejando la conexión entre el pasado y el presente de Buenos Aires.
Fuente: La Nación







