El hundimiento de los adoquines en Deán Funes al 100, entre España y Caseros, obligó a realizar una nueva intervención sobre una cuadra que había sido remodelada el año pasado dentro de las obras del Paseo de la Fe. Vecinos de la zona señalaron que el problema comenzó a advertirse hace aproximadamente tres semanas y que la deformación de la calzada se fue profundizando con el paso de los días.
La situación llevó a cortar parcialmente la circulación y desplegar una cuadrilla para levantar el adoquinado y revisar qué ocurría debajo de la superficie. Desde la Municipalidad de Salta confirmaron que el origen del problema fue una pérdida en una cañería cloacal que terminó generando una socavación del terreno.
Según explicaron, al detectarse la pérdida se abrió el sector afectado, se reparó la cañería y comenzó inmediatamente la reconstrucción de la base de la calle. La previsión oficial es avanzar con el hormigonado, colocar arena y comenzar nuevamente con el adoquinado, con el objetivo de que el tramo pueda quedar totalmente rehabilitado entre el sábado y el domingo.
Desde el municipio indicaron además que la intervención se realiza dentro del período de garantía de la obra. La empresa contratista tiene un año de cobertura sobre los trabajos realizados, por lo que, según señalaron, la reparación no representará un costo adicional para la comuna. También precisaron que la empresa responsable deberá responder por cualquier inconveniente relacionado con la obra durante ese período de garantía. A su vez, la reparación de la cañería tampoco tendría un costo para el municipio.
La explicación técnica brindada desde la Municipalidad apunta a un proceso de socavación subterránea. Según detallaron, en el centro de la ciudad existe un tipo de suelo con presencia de material fino que, ante una falla o una unión debilitada en una cañería cloacal, puede comenzar a ser arrastrado.

Ese fenómeno, conocido como sifonaje, provoca que la tierra fina sea absorbida hacia la cañería y deje espacios vacíos bajo la superficie. Con el paso del tiempo, ese vacío termina afectando la base de la calle y genera deformaciones o hundimientos como el que se produjo sobre Deán Funes.
Desde el municipio explicaron que, a diferencia de una pérdida de agua convencional, en estos casos el líquido no necesariamente aflora a la superficie. El deterioro puede avanzar por debajo de la calzada hasta que comienza a hacerse visible mediante la deformación del adoquinado.
La Municipalidad señaló que la intervención se decidió apenas se detectó una deformación significativa. La preocupación era que el hundimiento pudiera agravarse y generar un riesgo para quienes circulan por el lugar, especialmente motociclistas, automovilistas o vehículos de mayor porte.
Durante la revisión también se detectó otro punto más pequeño a unos cinco metros del sector principal, que ya está siendo reparado. Según indicaron, el resto de la cuadra fue inspeccionado y, por el momento, no presenta inconvenientes.
La renovación de ese tramo estuvo a cargo de Fortis SRL, empresa que figura como contratista del Paseo de la Fe en documentación oficial de la Municipalidad. La intervención abarcó Deán Funes entre España y Caseros y continuó por Córdoba hasta Alvarado. Los trabajos comenzaron el 10 de marzo de 2025 e incluyeron adoquinado, ampliación de veredas, recambio de cañerías de agua y cloacas y la ejecución de nuevos desagües pluviales.







