UTT y COCERTEC industrializan la pinarada para restaurar el bosque nativo

- Publicidad -

La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT Patagonia) junto a la cooperativa COCERTEC trabajan en un proyecto para industrializar la enorme cantidad de madera que dejaron los grandes incendios forestales. La propuesta apunta a convertir un pasivo ambiental en una oportunidad para la producción, el empleo y la recuperación del bosque nativo.

En diálogo con ANSOL, Juan Pablo “Pocho” Acosta, integrante de UTT Patagonia, explicó que la iniciativa surge después de los incendios y se enmarca en el trabajo del área forestal que vienen construyendo desde la organización.

- Publicidad -

Acosta recordó que la actividad forestal tiene muchos años en la zona. Hace 60, 70 años, desde el mismo Estado se promocionó a través de concesiones a aserraderos privados sobre superficies de tierras provinciales.

“La propuesta era modificar todo el bosque nativo y, a cambio de esas concesiones, se les pedía que cumplan con, en esas superficies que se hizo el aprovechamiento del nativo, para que planten especies exóticas como el pino”, detalló Acosta. Durante muchos años fue una política pública. “Después el Estado invirtió esa política y ahora está todo en un proceso de poner en valor el bosque nativo”.

El problema, explicó, es que el pino “es una especie introducida y que es una especie que co-evolucionó con el fuego”. Eso implica que “a contramano de nuestro bosque nativo, una vez que pasa el incendio, vos después del incendio tenés más pino que antes”.

Esa situación “va generando, va relanzando la colonización del pino sobre las superficies boscosas nativas, que se va profundizando año a año, acompañado por una gran sequía”. A eso se suma que “los incendios se vienen repitiendo año tras año” y “todos los años vamos batiendo récords de cada vez más hectáreas en menos tiempo”.

El ciclo exótico: sequía, incendios y expansión

Frente a ese escenario, además de la restauración del bosque nativo, en la UTT se empezaron a preguntar “qué hacemos con esos miles de metros cúbicos de madera exótica que quedan en el territorio y que incluso generan un riesgo ante nuevos incendios, porque es madera que todavía resta que sea combustionada. Son grandes acumulaciones de biomasa que no hay una solución para eso”.

Desde hace varios meses, la UTT Patagonia viene trabajando este proyecto junto a la cooperativa COCERTEC, una cooperativa de servicios técnicos. “Ellos fabrican desde lavadoras de lana, que acá en la zona nuestra hay mucho trabajo por la cuestión ovina y del aprovechamiento de la fibra y del pelo de la oveja y del chivo. Hacen desde las máquinas para lavar lana, arreglan la ropa, cocinas, trabajan todo lo que es bombas de agua, maquinaria agrícola en general”, contó Acosta.

“Nos sentamos con ellos, empezamos a pensar: ¿qué hacemos con todo eso? Teníamos la idea de industrializar”, señaló. La construcción en seco “viene ganando terreno” y por eso pensaron: “¿por qué con esa madera que va quedando, ese pasivo ambiental y esa acumulación de biomasa, por qué no la transformamos en paneles estructurales para la construcción de viviendas y poder comercializarlos?”.

La clave del proyecto es que no sea solo una unidad de negocios. “Todo esto tiene que ser rentable. Pero lo que sí tenemos que comprometer es que de la comercialización de esos paneles estructurales salga el financiamiento para que después del aprovechamiento forestal de las especies exóticas como el pino, financie la restauración con especies nativas”.

“Me llevo la madera quemada del pino o la madera verde de pino, se hace el aprovechamiento forestal de la especie exótica, pero el compromiso social con la comunidad y con el ambiente es: cuando nos vamos, dejamos el área forestal restaurada con especies nativas”, afirmó.

De esa manera se genera “un proceso virtuoso que además lo que nos permite, por otro lado, es la reactivación económica en la zona, industrializamos una materia prima que se produce localmente, agregamos valor, promovemos el empleo, promovemos el arraigo”.

UTT Patagonia: del pasivo ambiental al desarrollo cooperativo

La propuesta es fabricar placas de OSB y fenólicos, que hoy “no se produce en el país, se trae importado de Brasil y de Chile. ¿Cuál es entonces el mercado? Ya es todo el mercado interno, entonces digo: tenemos un montón de laburo por delante”, indicó Acosta.

Tecnológicamente, explicó que hoy “no es pensar en una industria como hace 50 años atrás, que una iniciativa como esta, vos tenías que pensar por amortizaciones, por varios factores técnicos, en una gran mega factoría”.

Con los dispositivos actuales “las iniciativas pueden ser mucho más pequeñas, con inversiones que no son monstruosas y que lo que permiten es ir trabajando alguna de las líneas, sea fenólico o OSB, y en la medida que eso va funcionando, va generando líneas paralelas y escalando el proceso”.

Como ejemplo, contó “Pocho” que “donde vivo yo, yo vivo acá en la localidad de El Hoyo, en Chubut. En la Comarca Andina, incluyendo la parte de Río Negro y la de Chubut, hay 50.000 hectáreas, por lo menos 50.000 hectáreas de pino implantado”.

“Hicimos algunos cálculos medio grotescos, medio en bruto y tenemos más de 150 años de trabajo por delante, en el caso que hoy nos pongamos a fabricar placas, con las máquinas con estas características”.

Además de UTT y COCERTEC, “a partir de que lo pudimos ir instalando mediáticamente a la propuesta, se están abriendo canales de diálogo con los ámbitos políticos, con organismos multilaterales de crédito”. “Todavía no hay nada cerrado, nada con nadie, porque esto hay que trabajarlo, no es que lo vamos a resolver en tres reuniones. Incluso lo técnico hay que desarrollarlo más”, aclaró Acosta.

“Nuestra propuesta la construimos con horas que le sacamos a nuestra vida personal o a nuestra familia y nos ponemos a pensar en esto también. Es limitado el recurso de tiempo que le fuimos poniendo, pero sí nos parece que no solamente es una buena idea, sino que también incluso puede llegar a ser una buena propuesta de política de la comunidad para el futuro”.

Para el integrante de UTT, la iniciativa permite “salir de un lugar tan defensivo con algo que sea constructivo, positivo y que nos permita pensar en un desarrollo a mediano plazo”. Y destacó que es una propuesta que “se puede extrapolar fácilmente a lo que es Neuquén, Chubut y Río Negro, donde la promoción de la implantación de especies exóticas fue una política pública a lo largo de todo el bosque andino patagónico. Entonces hasta incluso es una propuesta regional”.

ULTIMAS NOTICIAS